El día después de la tormenta

Los vecinos de Castellón luchan contra el barro y el granizo tras la tormenta que dejó 180 litros por metro cuadrado en dos horas y media

El contextoUn día después de las fuertes tormentas, Castellón sigue limpiando sus heridas: barro, granizo, muros derruidos y carreteras afectadas. En algunos puntos se acumularon más de 180 litros por metro cuadrado en apenas dos horas.

Los vecinos de Castellón luchan contra el barro y el granizo tras la tormenta que dejó 180 litros por metro cuadrado en dos horas y media

Barro por el suelo, maderas amontonadas, garajes completamente destrozados... Aunque la tormenta ya ha pasado, sus efectos siguen siendo más que visibles. Un día después, los vecinos de varios municipios de Castellón continúan retirando suciedad, piedras y escombros de sus casas y calles. En algunos puntos llegaron a acumularse más de 180 litros por metro cuadrado en poco más de dos horas.

En los caminos, el barro se ha convertido en un nuevo obstáculo. Con la pala en la mano, los vecinos trabajan para retirar la tierra acumulada y volver a despejar el paso. Cuando la pala no es suficiente, entra en acción la maquinaria pesada: los tractores retiran grandes cantidades de barro para recuperar el acceso y permitir de nuevo el paso de los vehículos.

La fuerza del agua también ha dejado su huella en las calles. Como ha podido comprobar laSexta, el agua y el granizo todavía cubren muchos tramos de la calzada. A su paso, la tormenta ha derribado muros de piedra y ha arrastrado numerosos materiales hasta las carreteras.

"Estábamos nosotros dos y las tres niñas tirando el agua fuera, al váter... Vamos...", cuenta una farmacéutica de una de las localidades afectadas aún sorprendida por las precipitaciones.

Más de 180 litros por metro cuadrado en poco más de dos horas

La intensidad del episodio quedó reflejada en los registros de precipitaciones. En Bejís se recogieron más de 184 litros por metro cuadrado en apenas dos horas y media, una cantidad que da una idea de la fuerza con la que descargó la tormenta.

En las viviendas, los vecinos también se afanan en borrar las huellas del temporal. En algunas terrazas todavía se acumulan agua y granizo, que son retirados poco a poco a cubos. "El agua llegaba a esta altura y, claro, se metía dentro por la puerta dentro de la casa, aunque estuviera cerrada", relata un vecino a los reporteros de laSexta, señalando el nivel al que alcanzó.

"Los bomberos han desatascado los ojos del paso del río Canales. Está roto, pero se puede circular con precaución", indica otra.

Ahora, con la tormenta ya lejos, comienza otra tarea: limpiar el barro, retirar piedras y escombros y recuperar los caminos y las calles afectados. Un día después, las consecuencias del temporal todavía permanecen visibles en cada rincón de los municipios más castigados de Castellón. Torás y Teresa fueron algunos de los más afectados.

Barro, piedras, agua y muros derribados. Son las imágenes que deja la tormenta a su paso.

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