En Traspinedo

Los tres principales trabajos de la UCO en el exhaustivo registro al zulo clave en la muerte de Esther López

¿Por qué es importante? Los agentes buscan encontrar respuesta a las preguntas que a día de hoy, y cuatro años después del crimen, sigue habiendo en torno al fallecimiento de la joven.

Las claves del registro del zulo
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Mas de 10 horas ha estado la UCO en la que fue la casa del principal sospechoso por la muerte de Esther López. En el domicilio del único acusado del crimen, investigando y analizando un zulo descubierto hace apenas cinco días en un registro clave para el devenir del caso. En sus pesquisas, los agentes trabajan principalmente en tres labores para buscar dar respuesta a las incógnitas que a día de hoy siguen rodeando al fallecimiento de la joven.

El primero de estos trabajos es el de localizar posibles restos de ADN o de cualquier vestigio que indique o pueda indicar que el cuerpo de Esther hubiera estado en ese zulo. De hallarse, podría responderse dónde estuvo los 24 días en los que se la estuvo buscando.

La autopsia, en ese sentido, apunta a que Esther estuvo en un lugar húmedo, oscuro y cerrado, algo que es plenamente compatible con ese zulo.

La segunda labor de la UCO es la de esclarecer el registro del reloj inteligente del acusado. Según el informe de los agentes, sobre las 03:00 Óscar habría caminado unos 300 metros aquella madrugada. Eso es algo que contradice su declaración ante la jueza.

El reloj en cuestión muestra un cambio en la altimetría, es decir, que podría haber subido y bajado. La información en cuestión no estaba en poder de los agentes en el registro de abril de 2022, y el zulo no constaba en las escrituras de la casa.

La tercera de las labores es la de esclarecer cuánto tiempo ha estado sellado el zulo. Estaba perfectamente tapiado con unas baldosas, bajo una litera. Una vez retiradas había una espuma que sellaba una trampilla, en un análisis que determinará si el poliuretano en cuestión ha sido manipulado hace cuatro años, en un 2022 en el que ocurre el crimen de Esther.

Y es que están revisando absolutamente todo. La Guardia Civil ha acudido con buzos incluidos para investigar un zulo que tiene casi dos palmos de agua para hallar pruebas. Criminalística, en ese sentido, se va a llevar muestras de todo, desde el agua a la escalera oxidada y la pared de ladrillo.

Además, van a pasar la luz forense en los 12 metros cuadrados que el único acusado del crimen dice que están tapiados desde hace 20 años.

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