Muchas mujeres publican anuncios en portales de anuncios de Internet ofreciendo sus servicios como limpiadora o cuidadora. Incluyen frases como: "Abstenerse de comentarios inapropiados". Pero ni así consiguen evitar mensajes como estos: "Perdona que te moleste, pero tengo una fantasía desde hace mucho y es tener relaciones con una chica que no conozca, y a cambio te daría 200 euros", "te interesan 400 euros semanales y que seamos amantes (...) así de claro, las cosas como son", "necesito ayuda para limpieza y plancha (...) me gustaría saber si además aceptaría masaje", "me gustaría saber si haces depilación en zona íntima".

Algunas nos cuentan que reciben tres o cuatro mensajes como estos al día. A veces les hablan como si les estuvieran haciendo un favor. Aquí un ejemplo real:

Acosador:"Pues sería también tener sexo"

Acosada: "Entonces no, no estoy interesada"

Acosador: "Tú estás sin trabajo, ¿verdad?"

En más de 1.500 anuncios del portal Milanuncios.com, las autoras especifican que no quieren "comentarios inapropiados". No solo los reciben por mensaje, también los sufren a través de llamadas. Nos lo cuenta María, una de estas trabajadoras: "Un día escuché a un hombre masturbándose y diciéndome que si me apetecía escucharlo".

Vanesa ha sufrido este acoso también de forma presencial en entrevistas de trabajo. "Te ofrecen cosas como que seas secretaria personal, que vayas a los viajes con ellos, que duermas con ellos...", nos cuenta. María añade que muchas veces especifican que "son casados, que son limpios y que me vendría bien", resalta indignada.

Muchas de las mujeres que sufren este tipo de acoso son migrantes. Edith Espínola, directora del Centro de Empoderamiento de Trabajadoras del Hogar (CETHYC), manifiesta que "cuando escuchan la palabra migrante, automáticamente entra el machismo, el clasismo y el racismo de creer que la mujer migrante es un objeto sexual".

Si a esto le sumamos que no tienen papeles, la impunidad se eleva porque les da miedo denunciar.

El informe realizado en el año 2020 por la Asociación Por ti Mujer, titulado Violencia Sexual a Mujeres Inmigrantes en el Sector de los Cuidados, permitió dar un paso importante para profundizar en el conocimiento de la violencia sexual en el ámbito de las mujeres migrantes trabajadoras del hogar y los cuidados en España, desde un enfoque de género, interseccional, intercultural y basado en Derechos Humanos. En este se señalaban como factores condicionantes que favorecen que las mujeres migrantes afronten situaciones de acoso sexual en el ámbito laboral: la situación administrativa irregular como piedra angular de desprotección institucional y precarización del colectivo; la carencia de recursos económicos que se traducía en una ausencia de libertad de decisión para las mujeres; la inexistencia de un tejido social articulado y una red de apoyo que las arrope; el desconocimiento sobre los propios derechos y los procedimientos de denuncia, que se sumaba a la desconfianza en el sistema jurídico y policial español; y la normalización de la violencia machista tanto en el país de origen, como también en el de destino, que impide salir de situaciones que vulneran la dignidad de las mujeres.

El mapa de las violencias sexuales en el ámbito del trabajo del hogar y los cuidados elaborado para el presente informe refleja que sus principales manifestaciones hacia mujeres migrantes en España se refieren a comentarios humillantes, denigrantes e insultantes (55%); comentarios vulgares (34%); propuestas o insinuaciones de naturaleza sexual (32%); tocamientos (24%); así como acercamiento excesivo (27%) o comentarios de contenido sexual (25%). En los casos más graves, las mujeres han sido obligadas a realizar alguna actividad sexual (7%) o han sido violadas (4%).

Los datos evidencian altos índices de ocurrencia e infra denuncia: el 52,1% de las mujeres migrantes trabajadoras del hogar y los cuidados que respondieron el cuestionario para el presente informe dijo que se ha sentido víctima de acoso o violencia sexual en el trabajo; solo el 9% lo denunció. Además, más de la mitad (51,9%) señaló conocer a alguna mujer de su entorno que ha sufrido violencia sexual en el ámbito laboral, lo cual es un indicador de otros casos que pueden estar quedando invisibilizados.

El hecho que el 91% de las mujeres no hayan denunciado el hecho expresa que la violencia sexual es un delito no reportado, determinado por factores como el estigma y el miedo a represalias. Casi la mitad de las mujeres que respondieron el cuestionario señaló que no ha denunciado como consecuencia de la situación administrativa (45%); por miedo (32%) o desconocimiento de sus derechos y del marco normativo (19%).