Su noche más esperada
Sevilla se prepara para su esperada 'Madrugá' entre mantillas que unen generaciones: seis hermandades saldrán a las calles entre miles de fieles
Los detalles Miles de sevillanos se preparan para su noche más especial. En el entorno de La Macarena o La Esperanza de Triana, hay fieles que han ido cogiendo sitio desde por la mañana.

Resumen IA supervisado
En Sevilla, miles se preparan para 'La Madrugá', una noche especial del Viernes Santo en la que seis hermandades procesionarán hacia la Catedral. El Silencio, El Gran Poder, La Macarena, El Calvario, La Esperanza de Triana y Los Gitanos participan sin preocuparse por la lluvia que en 2024 impidió las procesiones. La Macarena abrirá sus puertas a medianoche, seguida por El Gran Poder y otras hermandades. En total, más de 15.000 nazarenos recorrerán las calles. Además, la tradición de la mantilla, con más de 300 años de historia, se mantiene viva entre las mujeres jóvenes, quienes la usan como símbolo de luto y tradición familiar.
* Resumen supervisado por periodistas.
Miles de personas se preparan en Sevilla para su noche más especial, su esperada 'Madrugá', en la que seis hermandades saldrán a la calle. El Silencio, El Gran Poder, La Macarena, El Calvario, La Esperanza de Triana y Los Gitanos procesionarán esta madrugada de Viernes Santo a la Catedral de Sevilla y lo harán con la tranquilidad de no tener que mirar al cielo en las horas previas, nada que ver con lo ocurrido en 2024, cuando las seis cofradías se quedaron en sus templos por la lluvia.
A medianoche se abrirán las puertas de la Basílica de la Macarena para que salga un cortejo integrado por más de 4.300 nazarenos de antifaces de terciopelo morado y verde que acompañarán al Señor de la Sentencia y a la Virgen de la Esperanza. La centuria romana, popularmente conocidos como los 'armaos', recorrerá en la tarde de este Jueves Santo el barrio y el centro histórico y pasará por enclaves como el Hospital Virgen Macarena, el Arco, la plaza del Pumarejo, Santa Marina, el Santuario de los Gitanos, la Encarnación, el convento de Santa Ángela de la Cruz, el Ateneo y la Basílica del Gran Poder.
Poco después de las 0:30 horas, se abrirán las puertas de otra basílica, la de San Lorenzo. La hermandad de El Gran Poder iniciará este año su estación de penitencia 25 minutos antes como consecuencia del adelanto en bloque de 15 minutos de la carrera oficial. El Señor, obra cumbre de Juan de Mesa, lleva la denominada túnica de los devotos y la hermandad estrena un lábaro de plata en el cortejo de la Virgen alusivo a la advocación del Mayor Dolor y Traspaso.
A las 0:45 horas, desde la parroquia de San Antonio Abad saldrán los primitivos nazarenos de El Silencio, mientras que el Calvario, cuarta en la nómina del día, lo hará a las 4:05 horas. En torno a un millar de nazarenos acompañarán al crucificado de Ocampo y a la Virgen de la Presentación.
Justo después de la corporación de la Magdalena, pasará por la carrera oficial la hermandad trianera de la calle Pureza, con el Nazareno de las Tres Caídas y la Virgen de la Esperanza. La cofradía, que abrirá las puertas de la Capilla de los Marineros a las 1:20 horas, está integrada por más de 3.200 nazarenos, por lo que la corporación tendrá que formar sus tramos también desde otros cinco puntos, entre ellos, la Casa de las Columnas y el Colegio Cristo Rey.
La hermandad de los Gitanos será la última en pedir la venia en la Campana; en principio a las 6:32 horas, siempre que no haya retraso en la jornada, algo muy probable, no solo porque suele ser la tónica habitual cada madrugada de Viernes Santo, sino porque entre las seis cofradías pondrán este año más de 15.000 nazarenos en las calles.
La hermandad del Señor de la Salud, con túnica de terciopelo morado liso, y la hermosa Virgen de las Angustias, con el estreno al completo de los faldones bordados en su palio, pondrán el epílogo perfecto a la noche más esperada del año.
La mantilla, una tradición con mucha historia
Para Ángela, de 18 años, es su primera vez vistiéndose de mantilla. Como ella, muchas mujeres han querido formar parte de esta tradición con más de 300 años de historia. "Es una tradición familiar que yo he empezado a tomar este año por retomar esta costumbre tan linda que a la vista está que hoy día las jóvenes de nuestra edad lo están recuperando", expresa una mujer.
Los vestidos negros por debajo de la rodilla, las medias a juego, el moño bajo, la peina y por supuesto, la mantilla, es una vestimenta que suele pasar de generación en generación propia de este Jueves Santo, que simboliza el luto por el Cristo Crucificado. "Los complementos y todo es algo que normalmente se hereda", señala una joven al respecto.
Una vez listas, las mujeres salen a las calles para ir a recorrer los templos, a agradecer, y sobre todo, a pedir "salud" para la familia. Así, las jóvenes continúan con esta tradición que guarda historias, revive recuerdos y une generaciones.
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