Informe de la ONU
El mercado mundial de las drogas bate récords con más consumo: la marihuana dominan ante el auge de nuevas sustancias
Los detalles La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ha publicado su Informe Mundial sobre las Drogas 2026 donde arroja importantes cambios tanto en el conusmo como en los mercados.

Resumen IA supervisado
El 'Informe Mundial sobre las Drogas 2026' de la UNODC revela una rápida transformación en los mercados de drogas, impulsada por la tecnología, nuevas sustancias y la inestabilidad global. El mercado es más grande y diverso, con un incremento del 38% en consumidores de cocaína y la aparición de 118 nuevas sustancias psicoactivas en 2024. Las drogas sintéticas, como la metanfetamina, se expanden rápidamente, mientras que las combinaciones peligrosas de drogas aumentan los riesgos de sobredosis. Las mujeres consumen menos drogas que los hombres, pero sufren más consecuencias y tienen menos acceso a tratamientos. Además, la producción de opioides sintéticos aumenta tras la caída del opio en Afganistán.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los mercados mundiales de drogas se transforman rápidamente a medida que la tecnología, los nuevos tipos de drogas y la inestabilidad mundial ofrecen oportunidades a los traficantes, tal como se desprende del 'Informe Mundial sobre las Drogas 2026', publicado este viernes por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
De este modo, el mercado mundial de las drogas nunca había sido tan grande ni tan diverso: cada vez hay drogas más potentes, aunque el cannabis y la cocaína mantienen el dominio de las drogas vegetales frente a las sintéticas y, a nivel social, hay menos mujeres que toman drogas, pero, sin embargo, sufren más sus consecuencias y reciben, en cambio, menos tratamiento.
Según el informe, difundido en Viena con datos de 2024, hay un tercio más de consumidores en una década, una producción de cocaína récord y 118 nuevas sustancias psicoactivas. Un crecimiento que refleja el aumento de la población mundial y mayor disponibilidad de drogas.
En total, se estima que 331 millones de personas consumieron alguna droga en 2024, es decir, el 6,2% de la población mundial de entre 15 y 64 años, frente al 5,2% de 2014. El cannabis sigue siendo la droga más consumida, con 256 millones de usuarios en 2024, seguido de los opioides (63 millones), las anfetaminas (32 millones), la cocaína (25 millones) y el éxtasis (21 millones).
"Hemos visto un aumento sin precedentes de nuevos tipos de drogas en el mercado y, de forma preocupante, algunas son más potentes o peligrosas que antes", afirma Monica Juma, directora ejecutiva de la UNODC.
Así es el mercado mundial de las drogas
La expansión del mercado de las drogas viene acompañado por un aumento en la potencia y la peligrosidad de muchas sustancias, lo que agrava su impacto sanitario y social. Así, y tal como se desprende de este informe, el consumo de drogas causa casi medio millón de muertes anuales y sigue existiendo una brecha importante en el acceso al tratamiento: solo 1 de cada 12 personas con problemas graves de adicción recibe tratamiento.
Pero el crecimiento del mercado de las drogas está detrás de otros problemas, como un aumento de la violencia vinculada al narcotráfico, así como el fortalecimiento de redes criminales que erosionan las instituciones y alimentan la corrupción.
De este modo, el informe destaca que la producción de cocaína ha alcanzado niveles históricos, superando las 4.000 toneladas en 2024, el cuádruple de la cifra de hace una década, impulsado por el aumento de los cultivos de hoja de coca y mejoras en la eficiencia de los laboratorios de esa droga.
La expansión del mercado de la cocaína se refleja en un aumento del 38 % en el número de consumidores, que alcanza ya los 25 millones de personas en todo el mundo, concentradas en América, Europa occidental y Oceanía, aunque con un rápido crecimiento en África y Asia.
Por su lado, las redes de narcotráfico están ampliando sus rutas hacia nuevos destinos y emplean nuevos métodos de transporte, como 'narcosubmarinos' capaces de cruzar el Atlántico.
La expansión de las drogas sintéticas
La ONU alerta de la rápida expansión de las drogas sintéticas, un fenómeno que ha transformado el mercado ilícito porque las redes criminales pueden modificar fórmulas químicas con rapidez para sortear los controles, lo que ha derivado en la aparición de cientos de nuevas sustancias en apenas unos años.
Según los datos del informe, el número de nuevas sustancias psicoactivas detectadas alcanzó las 755, de las cuales 118 fueron identificadas por primera vez en 2024, lo que muestra la velocidad de los laboratorios clandestinos.
Igualmente, este organismo advierte del crecimiento del mercado de la metanfetamina, que se ha convertido en una droga sintética de alcance global gracias a la expansión de su producción a distintos continentes, aunque Asia y América del Norte son los lugares con el consumo más elevado.
Por su lado, el informe muestra una especial preocupación por la proliferación de las mezclas de drogas que, bajo nombres engañosos y aparentemente inofensivos, combinan estimulantes, depresores y alucinógenos sin que los consumidores sepan qué están tomando, lo que incrementa los riesgos y las muertes por sobredosis.
"Los consumidores no saben qué han tomado, pero tampoco el personal sanitario que los atiende en caso de una urgencia", explica la autora principal del informe, Chloe Carpentier. Estas combinaciones de drogas, como la 'cocaína rosa' o 'el agua de la felicidad', suponen un enorme desafío médico, según el texto, debido a que el personal sanitario se enfrenta, por ejemplo, a sobredosis atípicas que no responden a los antídotos tradicionales, como la naloxona.
En África occidental, una combinación de drogas muy barata y adictiva conocida como 'kush', compuesta por cannabinoides sintéticos y opioides potentísimos como los nitazenos, llevó a que Liberia y Sierra Leona declararan el estado de emergencia en 2024 ante el aumento de muertes entre los jóvenes.
Por último, el mercado mundial de los opioides pasa por un momento de transición tras el desplome de la producción de opio en Afganistán debido a la prohibición del cultivo de adormidera impuesta por los talibanes en 2022. Tal como adiverte la ONU, esto ha reducido la disponibilidad de heroína y favorece alternativas sintéticas mucho más potentes y peligrosas, como el fentanilo y los nitazenos.
Las mujeres consumen menos drogas que los hombres
El porcentaje de mujeres que consumen drogas es mucho menor que el de hombres, aunque impacto en su salud y en sus vidas es mucho mayor, debido, según el informe, al sexismo generalizado en la sociedad, por lo que tienen menos acceso a terapias y tratamientos.
Solo el 25 % de quienes consumen drogas en todo el mundo son mujeres, una brecha que depende mucho de la región y de la droga. Por ejemplo, la diferencia de consumo de cannabis en Asia es mucho mayor (11 a 1) que en Oceanía, donde la proporción es de 1,4 a 1.
Por tipo de drogas, las mujeres consumen más éxtasis (32 % del total de usuarios), otras anfetaminas (28 %), cocaína (25 %), cannabis (24 %) y opiáceos (14 %). Por su lado, los hombres comienzan a consumir drogas a más temprana edad y, habitualmente, bajo la presión social y buscando sensaciones, mientras que las mujeres lo hacen más por temas de salud mental o dolores.
Según las explicaciones de este informe, "las mujeres son más propensas a iniciar el consumo de drogas como un comportamiento de interiorización para lidiar con emociones negativas, mientras que los hombres suelen hacerlo como un comportamiento de exteriorización que incluye la impulsividad y la asociación con pares conflictivos o entornos disfuncionales". De hecho, se mencionan estudios que señalan que las mujeres son víctimas del llamado "efecto telescopio", es decir, empiezan a consumir a más edad pero tienden a avanzar más rápidamente hacia la dependencia.
Esa diferencia se manifiesta también en que mientras los hombres tienden a drogarse más en espacios públicos y ambientes festivos, las mujeres lo hacen en el ámbito privado y doméstico.
La ONUDC alerta de que aunque solo el 25 % de las personas que se inyectan drogas son mujeres, ellas sufren una carga social y sanitaria mucho más pesada. Por ejemplo, las mujeres que se inyectan drogas tienen un 20 % más de probabilidades de tener VIH. Esa mayor vulnerabilidad está relacionada, según el organismo de la ONU, con las estructuras y relaciones de poder entre sexos que pueden aumentar la susceptibilidad hacia conductas de riesgo tanto sexuales como de inyección.
En el informe se menciona que las mujeres suelen empezar a inyectarse drogas de la mano de una pareja masculina, un contexto en el que pueden generarse situaciones de violencia. "Esto puede incluir violencia física, sexual y psicológica, agresiones o acoso, lo que a menudo provoca trastorno de estrés postraumático y secuelas o lesiones a largo plazo".