El supuesto francotirador que quería matar a Pedro Sánchez atribuye todo a una "ensoñación" causada por el alcohol y sostiene que "no tenía ninguna intención real" de asesinar a nadie. Así lo ha defendido este martes ante la Audiencia Nacional, durante el juicio en el se enfrenta a 18 años y medio de prisión.

Preguntado por los mensajes de WhatsApp que envió a una política de Vox en los que hablaba de asesinar al presidente del Gobierno "para salvar a España" -"soy un francotirador y con un tiro preciso se acaba el Sánchez", llegó a escribir- Manuel Murillo ha asegurado no recordar haberlos mandado. "Son disparates muy grandes", ha afirmado el acusado, que asimismo ha negado ser francotirador ni mercenario, sino que simplemente pertenecía a un club de tiro.

Además, ha asegurado que, tras su detención, él mismo al ver estos mensajes pensó que "estaría bebido" y eran "como una ensoñación". "Yo no soy capaz de hacer eso", ha defendido Murillo, que durante su declaración ha insistido en que este tipo de expresiones las profirió "en momentos que bebía" pero que "no tenía ninguna intención real". "No soy un asesino", ha afirmado. "Todo era porque estaba bebido", ha reiterado.

"Me venían al beber estas ensoñaciones como siendo patriótico", ha reiterado Murillo, que ha calificado sus mensajes amenazantes de "cosas de crío" y "chiquilladas". "No tenía intencionalidad real de matar a nadie", ha repetido durante su declaración, en la que también ha defendido que cuando dijo estas cosas "seguro que estaba bebido o con tranquimazin" y ha precisado que durante la época en la que los envió tomaba vino y orujo.

"Mezclé aquí las películas", ha afirmado en un momento dado de su testimonio: "Me sentí un héroe como Rambo y venía a decir cosas como estas para salvar a España", ha agregado el acusado, que ha recordado que su padre fue el último alcalde franquista de Rubí. Durante su declaración, Manuel Murillo se ha escudado asimismo en su fe cristiana para defender que nunca mataría nadie e incluso ha hecho hincapié en que tiene todos los puntos del carnet de conducir cuando tras ser preguntado por el arsenal de armas que guardaba.

En esta jornada del juicio asimismo ha testificado la política de Vox que llevó ante los Mossos los mensajes de Murillo y los policías que realizaron la investigación, que han señalado que todos se obtuvieron del móvil del acusado. La Fiscalía pide para él 18 años y medio de cárcel por homicidio en grado de proposición, depósito de armas y municiones de guerra, tenencia de armas prohibidas, depósito de municiones no autorizadas y tenencia de explosivos.