La sentencia condena a José Bretón a la pena máxima, 40 años de prisión por asesinar a sus hijos, pero no pasará más de 25 años en la cárcel.

"Realmente el máximo de cumplimiento que establece el código penal para este tipo de casos es de 25. Con lo que sólo va a cumplir, como máximo, 25 años", explica Juan José Pindolo, de Forseti Abogados.

Por ello Bretón podría estar en la calle en 2036, incluso antes si tienen un buen comportamiento en prisión.

Dónde no habrá rebajas será en las indemnizaciones. Debe más de 600.000 euros a la madre de los niños, a la Policía y al Ayuntamiento de Córdoba. Cualquier euro que Bretón tuviera en su cuenta corriente se destinará a cubrir esta deuda.

"Está obligado al pago. Pero si no paga porque no puede, realmente no se le va a poder obligar si no tiene ningún bien que se le pueda embargar", cuenta Juan José Pindolo.

Pero a Bretón aún le queda una mínima esperanza de quedar en libertad. Su abogado presentará dos recursos al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y al Tribunal Supremo.

Los tribunales analizarán los recursos sin tener en cuenta las sentencias anteriores. Lo único que tomarán de otros procesos serán los informes de los forenses y profesionales para sacar sus propias conclusiones.

Los mismos informes con los que el juez Pedro Vela y argumentó exhaustivamente que la custodia de los huesos no se rompió, y que los restos pertenecen a Ruth y a José.

"Lo que hace el juez profesional es aplicar el derecho a esos hechos. Y creo que la sentencia es perfecta, es muy rigurosa y muy bien hecha", opina Jose Antonio Ruiz Caro, fiscal jefe de Córdoba.

Según los expertos, las nuevas sentencias podrían durar hasta dos años. Un tiempo extra para Ruth que sólo quiere enterrar los restos de sus hijos.