La investidura de Joe Biden como el 46º presidente de Estados Unidos tendrá lugar mañana miércoles 20 de enero en una ceremonia extraña donde las haya. El acto tendrá lugar a las 11:30 hora de Washington DC, 17:30 hora española, en el frente oeste del Capitolio del país, como es habitual desde 1981 y durante más de 50 investiduras.

Junto a Biden estará Kamala Harris en lo que también será un día histórico para ella, siendo la primera mujer vicepresidenta de Estados Unidos negra y de ascendencia asiática. Además de los principales protagonistas, Jill Biden, esposa del presidente demócrata, y John Roberts, presidente del Tribunal Supremo, acompañarán a Biden y Harris durante todo el acto.

La primera en jurar el cargo con la mano en la biblia será la vicepresidenta y lo hará frente a la jueza Sonia Sotomayor, la primera jueza hispana del Tribunal Supremo estadounidense. Acto seguido, hará lo propio Biden y se celebrará una ceremonia de iluminación en la piscina del Memorial de Lincoln en recuerdo a las víctimas de la pandemia, afirma Associated Press.

Más tarde, el nuevo presidente concederá, como es habitual, el juramento establecido en el artículo II de la Constitución: “Juro solemnemente que ejerceré fielmente el cargo de presidente de Estados Unidos, y que pondré toda mi capacidad para preservar, proteger y defender la Constitución de Estados Unidos”. Hasta aquí, todo será normal, pero el resto de la ceremonia no tendrá nada que ver con otras que hemos visto a lo largo de la historia.

Una ceremonia distinta

La seguridad será crucial en esta investidura después del asalto al Capitolio del pasado 6 de enero por seguidores de Donald Trump. El dispositivo de seguridad abarcará el cierre de carreteras y líneas de metro, controles de vehículos, así como vallas y más de 25.000 miembros de la Guardia Nacional para preservar la seguridad del Capitolio.

No hay que olvidar que la investidura de Trump en 2017 provocó más de 200 arrestos, daños en fachadas de tiendas y numerosos ataques a agentes de policía por la elección, tal y como expone El País.

Esta investidura será histórica por la ausencia del expresidente saliente Donald Trump: no asistirá a la ceremonia y por tanto no acompañará al presidente electo hasta el Capitolio, como es tradicional en cada traspaso de mando presidencial. Con Trump ya son cuatro los expresidentes que han faltado a esta cita. El primero en no asistir fue John Adams en 1801, seguido de su hijo John Quincy en 1829 y Andrew Johnson en 1869, como recuerda The New York Times.

Quien sí estará será el ya exvicepresidente y ‘mano derecha’ de Trump, Mike Pence, como muestra de respeto a Joe Biden.

Pese al desaire de Trump, el presidente electo ha ratificado la postura de Trump, afirmando que su decisión es “una de las pocas cosas en las que él y yo hemos estado de acuerdo”, explica nuevamente The New York Times.

Sin público pero 'the show must go on'

Otro de los grandes cambios en esta toma de posesión estará en la explanada del Capitolio. Pese a que tradicionalmente se asignan más de 200.000 invitaciones para este acto, las restricciones por el coronavirus reducirán drásticamente la asistencia de público. Serán solo los congresistas, junto a un invitado, los únicos presentes en esta toma de poder.

Sin embargo, esto no afectará al programa musical que tenía previsto inicialmente la ceremonia: Celebrating America. Lady Gaga será la encargada de cantar el himno nacional de Estados Unidos, así como otros de sus más conocidos temas, acompañada de Jennifer López, quien protagonizará un número musical especial. Así lo ha confirmado Joe Biden a través de la página oficial de la toma de posesión.

Ambas artistas se han mostrado encantadas en sus redes sociales por ser las voces principales de la ceremonia. Otro logro profesional para las cantantes después de protagonizar el año pasado uno de los shows más seguidos del país: la final de la Super Bowl.

Además de las ya nombradas, se suman a la lista de cantantes para la investidura Bruce Springsteen, Jon Bon Jovi, Demi Lovato, Foo Fighters, Justin Timberlake, John Legend y Ant Clemons. Fuera del panorama musical, también se podrán ver a figuras del país como Kareem Abdul-Jabbar, el laureado baloncestista de la NBA.

 

Por último, el encargado de llevar la ‘batuta’ de la ceremonia será Tom Hanks, junto a Eva Longoria y Kerry Washington, en un show que durará unos noventa minutos y podrá seguirse en directo por las principales cadenas estadounidenses o plataformas de streaming de algunas redes sociales.