Informe de Educo

El 75% de los adolescentes reconoce que ha vivido una relación afectivo sexual dañina

¿Por qué es importante? Según el estudio, casi la mitad cree incluso que la violencia o el daño es parte implícita en una relación. El miedo a quedarse solo, entre los motivos por los que consienten algo así.

Imagen de dos jóvenes en una barcaImagen de dos jóvenes en una barcaAgencia EFE
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El 75% de los adolescentes de entre 14 y 20 años reconoce haber vivido relaciones afectivo sexuales dañinas. De todos los que han participado en esta consulta, la mitad cree incluso que la violencia o el daño es parte implícita de una relación siendo un 20% el que afirma que ha consentido todo por miedo a quedarse solo.

Así lo expresa un estudio realizado por Educo y por la red #LaInfanciaEnElCentro, realizado a través de una encuesta a niños y a niñas de diferentes grupos de edad, de entre los cinco a 20 años, y que revela la confusión que existe entre lo que es intimidad, afectividad y sexualidad.

Casi la mitad de los niños y de las niñas, sobre todo los que tienen edades comprendidas entre los cinco y los ocho años, no distingue entre la intimidad y la sexualidad, tendiendo a asociar cualquier manifestación afectiva como caricias o besos con connotaciones genitales o de vergüenza.

La consulta se ha realizado a 334 niños y niñas de seis comunidades autónomas como son Andalucía, Cataluña, Castilla y León, Euskadi, Comunidad de Madrid y las Islas Canarias. El resultado más sorprendente es que más de la mitad de los participantes reconoce haber tenido relaciones dañinas.

A medida que los grupos de edad avanzan, además, aumenta el porcentaje. Tres de cada cuatro jóvenes de entre 15 a 20 años reconocen que han tenido y vivido relaciones que les hacían daño, mientras que entre los 12 y 15 el porcentaje baja al 50%.

Miedo a la soledad y al rechazo

Entre las razones, el motivo más repetido es la normalización del daño con un 29,4%, mientras que en el segundo y el tercer lugar aparecen el miedo a la soledad (19,3%) y al rechazo (14,3%). "Me hace más daño estar solo", "prefiero aguantar que estar sola" o "por no ser miedica" y "por sentirme aceptado" son algunas de las frases que han expuesto los chicos y las chicas. En el grupo comprendido entre los nueve y los 11 años aumenta el peso del miedo a la soledad y al rechazo.

A medida que los grupos avanzan en madurez, aumenta la capacidad para distinguir entre los distintos niveles de relación. Sin embargo, la confusión entre afectividad e intimidad aparece de forma recurrente a lo largo de los cuatro grupos de edad.

Los chicos y chicas tuvieron que colocar diferentes conceptos como risas, aficiones comunes, cosas que dan vergüenza, secretos, besos, caricias, hacer bebés y tocar el pene o la vulva en las áreas de afectividad, la intimidad, la sexualidad y la genitalidad. De entre las 2.042 clasificaciones totales hubo un 65,5% de aciertos y un 34,5% de errores. Mientras los conceptos vinculados a la genitalidad los entendían la gran mayoría, los ligados a la intimidad generaba gran confusión entre los niños y niñas de entre cinco a 14 años.

A partir de los 15 años lo que generó más dudas es el significado de sexualidad, ya que no siempre incluyeron palabras como caricias o besos. "Si no diferencian bien entre afecto, intimidad o sexualidad, no sabrán dónde están los límites ni qué pueden esperar de cada relación. Y cuándo algo cruza la línea, es mucho más fácil que normalicen situaciones dañinas", advierte Josep Campins, coautor del informe.

Los expertos de Educo inciden en la necesidad de una educación afectivo-sexual en todas las etapas escolares, para enseñar que la intimidad no siempre equivale a sexualidad y que se pueden compartir espacios de gran intimidad sin contacto físico.

Ven necesario trabajar de forma específica en que los gestos de afecto no deben traspasar los límites personales ni de consentimiento.

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