No se han dejado ni uno

¿Toca confesión y penitencia? Los siete pecados capitales que los políticos han cometido en el Congreso

Los detalles En tiempo de Semana Santa, los políticos españoles no se han dejado uno solo de los pecados capitales sin cometer en su paso por la Cámara Baja. Han cometido hasta los de la gula y la pereza.

Pecados políticos
Escucha esta noticia
0:00/0:00

Es tiempo de Semana Santa. Tiempo de procesiones. De contemplación. Y sí, tiempo también para reflexionar y para hacer examen de conciencia. Para analizar qué pecados ha cometido cada uno. Para algo que, si los políticos se aplicasen a sí mismos, podría llevar a confesarse a más de uno y a más de dos. Porque no son pocos los que han cometido algún que otro pecado capital en una larga y pecaminosa lista.

En el Congreso los han cumplido todos y eso que son siete. El primero, el de la soberbia, con Isabel Díaz Ayuso como gran protagonista con su "Sánchez, relájese" o con Tellado afirmando que el presidente "debería irse del país en un maletero".

Un Sánchez que, por cierto, no se libra con ese "ánimo, Alberto" que le dedicó a Feijóo. A un líder de la oposición con el pecado de la envidia y su "no soy presidente porque no quiero"

Van dos. El tercero, la avaricia. Creyendo que se puede tener todo el poder o que incluso se puede poseer lo que no es suyo. Ahí aparecen Cristóbal Montoro y Rodrigo Rato. Ahí también están Koldo García y José Luis Ábalos, junto a Santos Cerdán, en un trío que saca a relucir también el pecado de la lujuria.

Y sí, la ira también está. Porque todo puede sacar de quicio a cualquiera hasta el punto del "a la mierda" de Labordeta o los pensamientos en alto de Miguel Tellado hablando de "cavar la fosa donde reposarán los restos del Gobierno".

Ya van cinco. El sexto, la pereza, en la imagen de políticos durmiendo en pleno Congreso o el inolvidable momento de Celia Villalobos jugando al 'Candy Crush'.

Para terminar, la gula. Ahí, de nuevo, Isabel Díaz Ayuso con su "me gusta la fruta". Porque parece ser que es algo que encanta a la presidenta de la Comunidad de Madrid viendo la de veces que ha repetido esa expresión.

Ante esto, penitencia. Una que bien podría ser hacer política sin cometer pecado alguno.

*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.