A la espera de que el PP mueva ficha en seis días, Rivera quiere que su nuevo encuentro con Rajoy no se demore en el tiempo. “Espero que no tardemos una semana, por mí el propio día o al día siguiente”, afirma Rivera.

El próximo miércoles, el Comité Ejecutivo de los populares votará las condiciones impuestas por Ciudadanos. El jueves Rajoy y Rivera podrían verse de nuevo y un día después la presidenta del Congreso podría anunciar ya una fecha para un debate de investidura. “Si hay voluntad de llegar a acuerdos yo creo que podamos tenerlo antes y agosto es una buena fecha para ello”, señala Andrea Levy.

Con el previsible visto bueno del PP a las exigencias de Rivera, las negociaciones se abrirían de forma inmediata. “Espero que en diez o doce días podamos fijar unas buenas reformas”, explica Rivera.

Quince días para negociar, que trasladado al calendario podría situar el primer debate y votación al 30 y 31 de agosto. La segunda votación para la que se necesitan más síes que noes sería el 2 de septiembre, un día antes de que Rajoy viaje al G20 en China.


Tantas prisas no convencen a Coalición Canaria, que ve más factible una investidura a finales de septiembre. “Es muy fácil cerrar un acuerdo de investidura, es muy difícil cerrar un acuerdo de gobernabilidad”, señala Ana Oramas.

Aunque Rajoy ni siquiera ha confirmado que vaya a ir un debate de investidura sin la aritmética de su lado, de momento, seguirá jugando con los plazos, hasta ahora su mejor baza.