Pedro Sánchez niega que utilizara la exhumación de Franco para, como le acusa la oposición, tapar una Encuesta de Población Activa que muestra un frenazo en el empleo.

"Hay que estar preocupados, hay que estar atentos. Nosotros lo hemos dicho, tampoco hay que caer en la autocomplacencia ni en los falsos alarmismos", ha apuntado el presidente en funciones, que ha apostillado que "la estabilidad se va imponiendo en una realidad laboral marcada por la precariedad laboral".

Según la EPA, el número de ocupados aumentó en 69.400 personas, muy por debajo de las cifras de 2018 o de 2017, y con el sector servicios dando síntomas de agotamiento. "Ha habido una bajada de facturación, lo que nos ha hecho también no coger tantos [nuevos trabajadores] como el año pasado", explica un hostelero.

Según Sánchez, detrás estaría el turismo. "Se han visto más resentidos como consecuencia de un entorno económico internacional cada vez más complejo", ha señalado.

Detrás del menor ritmo de contrataciones está la incertidumbre sobre la marcha de la economía y también la inestabilidad política en España, añaden los empresarios. "Si no tenemos una estabilidad será muy complicado que consigamos tener inversiones", resume Javier Ibars, director de Relaciones Laborales de Foment.

Esa ralentización laboral se nota, por ejemplo, en los afectados por los ERE, que hasta agosto han aumentado un 25%. Es el caso de la empresa General Cable. "Nos quedamos sin trabajo cerca de 500 trabajadores", indica un empleado. "Se está haciendo una injusticia con nosotros", lamenta otro.

El paro sigue bajando pero la cifra de la EPA es la peor desde 2012, cuando vivíamos lo más duro de la crisis, y los expertos auguran que esa tendencia continuará los próximos meses.