Inquietud en el PSOE tras el fiasco electoral en Galicia. Desde Ferraz insisten en cerrar filas en torno al proyecto del candidato socialista y en desvincular el resultado de cualquier lectural nacional. La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha analizado los resultados de las elecciones gallegas, en las que los socialistas han sufrido una fuerte pérdida de apoyos y el PP ha logrado su quinta mayoría absoluta.

Preguntada en la Cadena Ser por la valoración que el socialista Emiliano García-Page hacía este lunes de los resultados, hablando de un ciclo "desde 2020 muy difícil, muy adverso y muy hostil, que debiera provocar" una "reflexión profunda", la vicepresidenta se ha mostrado contundente. "Uno tiene qué saber cuál es la camiseta de su equipo", ha sentenciado reconociendo que le "resulta incomprensible que el señor Page diga esto".

Según Montero, y en línea con lo expresado este lunes por Ferraz, "el debate nacional no ha tenido peso en Galicia". Así, ha defendido el trabajo hecho por el candidato del PSdeG a la Xunta de Galicia, José Ramón Gómez Besteiro. "Nuestro candidato se incorporó ya en la parte final de la legislatura y Rueda convocó aprovechando esa circunstancia", ha explicado Montero. "La señora Pontón ha hecho su campaña y ha cosechado unos resultados en los que estoy convencida que una parte de ese voto es un voto prestado que volverá al PSOE cuando el señor Besteiro tenga su tiempo", ha añadido.

Por su parte, el secretario general del PSOE-M, Juan Lobato, ha defendido que el PSOE "tiene que recuperar la vocación de mayorías" y que su partido tiene "unas políticas muy claras y concretas que se pueden adaptar a los tiempos que corren". "Nuestro objetivo tiene que ser dirigirnos a la inmensa mayoría de la sociedad y no a pequeños nichos", ha subrayado.

"La reflexión que no hicimos en mayo, porque se convocaron las elecciones generales y no dio tiempo, la tenemos que hacer ahora. Nosotros en Madrid nos comprometimos a hacerla y hemos empezado con asambleas por todos los territorios", ha apuntado el también portavoz del PSOE en la Cámara de Vallecas. Asimismo, ha asegurado que "hay que escuchar" la opinión del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, porque "se lo ha ganado, se lo merece y tiene un gran respaldo. En este punto, asegurado que "coincide con la Ejecutiva Federal en hacer autocrítica y plantear debates importantes".

Más contundente aún ha sido la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, tras el Consejo de Ministros. Alegría ha asegurado que el análisis de los resultados debe hacerse en clave "estrictamente territorial" y ha remarcado que no es la "segunda vuelta de nada". "El presidente del Gobierno es Pedro Sánchez y el líder de la oposición es Alberto Núñez Feijóo y esto no ha cambiado ni va a cambiar", ha señalado.

García-Page: "Me alegro de que no ganara Puigdemont"

Este lunes, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, felicitaba a Rueda, se solidarizaba con Besteiro, pedía hacer un análisis estatal de los resultados y se alegraba de que "no ganara Puigdemont". "No vamos a engañarnos, la realidad es que el producto era regional, pero el guiso era nacional", apuntaba pidiendo sacar conclusiones "desde la seriedad". "Si el PP no hubiera sacado mayoría absoluta, hoy hablaríamos de las consecuencias nacionales, no gallegas. Sería el principio de la decadencia. Si pasa lo contrario, la conclusión también tiene que ser nacional", decía. Desde 2020 hay un ciclo "muy hostil" que debería provocar "una reflexión profunda", ya que sólo "reflexionando se puede impedir que un ciclo se convierta en un ciclón" y el objetivo es evitar ese "ciclón electoral".

Para García-Page, "es importante tener en cuenta que las comunidades autónomas son parte del Estado", que lo pueden fortalecer o debilitar. Así, el socialista celebraba que no entren en Galicia actores "independentistas", ya que "es importante" que todos puedan jugar desde la "estabilidad constitucional, cada uno desde lo suyo y desde su respeto". "Ahora, y en esta tierra, y en Galicia les pasará lo mismo, aquí podemos seguir trabajando y cumpliendo lo que hemos prometido a la gente", señalaba el presidente autonómico.

El barón socialista apuntaba así, como balance, si el PP hubiera perdido la mayoría absoluta, "hoy se hablaría de consecuencias nacionales y de la caída" de los 'populares'. "Y seguramente se estaría planteando una legitimación de la amnistía y de Puigdemont. Si el PP hubiera perdido la mayoría, el ganador sería Puigdemont. Y me alegro de que no haya ganado Puigdemont", llegó a indicar.

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