La ministra de Igualdad, Irene Montero, no piensa "dejar la política a pesar de los ataques de la derecha y la ultraderecha". Así se ha expresado en una entrevista en TVE este lunes tras ser preguntada por los insultos y descalificaciones personales recibidas el pasado miércoles en la Cámara Baja por una diputada de Vox.

"No pensé en dejarlo porque entiendo mi responsabilidad política. En esos momentos difíciles tenemos que dar la cara y demostrar que somos más y neutralizar el daño que nos quieran hacer. No hay violencia política que sea capaz de frenar al feminismo. Hacía mucho tiempo que no vivíamos tantos avances en derechos de mujeres" y eso no gusta a la derecha y a la extrema derecha, ha aseverado.

Aún así, Montero ha reconocido que vive con "mucha preocupación" la violencia política "desplegada por la extrema derecha y la derecha", la cual considera "una estrategia para frenar los avances feministas". "En el momento en el que no me afecte es que ya no estaré preparada para asumir una representación", ha zanjado.

Entre los insultos que la ministra ha recibido estos días están el de "inútil" o el de que sus decisiones "las toma un macho alfa". "Lo del otro día fue la gota que rebasó un vaso, pero antes se habían echado muchas gotas, en una estrategia diseñada. Y encima me dicen que quien siembra vientos, recoge tempestades porque defiendo derechos. Insisto, es una estrategia perfectamente diseñada y continuada", ha explicado Montero, haciendo referencia a las acusaciones del 'popular' José Luis Martínez-Almeida.

La responsable de Igualdad añade además que situaciones similares se dieron con María Teresa Fernández de la Vega o contra Bibiana Aído, con el objetivo de "frenar los avances feministas". "La democracia significa que podemos criticar pero la mentira y el odio tienen que quedar fuera. La democracia es más fuerte que la derecha y la extrema derecha de este país", ha zanjado Montero.