El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha arremetido contra la situación de la prensa, la falta de libertad de expresión y lo predecibles que son la mayoría de los periodistas y ha propuesto algún tipo de control público a los medios para garantizar que prestan un servicio a los ciudadanos. Lo ha hecho en un encuentro informativo en la fundación Diario Madrid para presentar el libro "Conversación con Pablo Iglesias", que ha escrito Jacobo Rivero, un "periodista amigo" como lo ha definido, y que es el resultado de una conversación con el eurodiputado de Podemos tras las elecciones del 25 de mayo.

Un acto que ha girado en torno a los medios de comunicación y que ha provocado más de una objeción por parte de los propios periodistas, algo que Iglesias ha encajado bien, porque, como ha reconocido, es un "provocador" en el sentido de buscar "la manera de despertar", en este caso, a la de las personas que estaban presentes. Lo que no ha hecho ha sido concretar cómo se debería establecer ese control a los medios y ha señalado que si fuera necesaria una legislación de prensa debería ser redactada por los informadores, que son los que "sufren en sus carnes" los límites a la libertad de expresión, la precariedad laboral o los salarios bajos.

"Yo no tengo una fórmula mágica y aunque podamos ayudarles, el protagonismo lo van a tener ustedes", ha subrayado. Siguiendo con este tema, ha insistido, "nadie quiere para su país medios como Telemadrid o Canal Nou" que actúan como instrumentos de propaganda y tampoco "se puede consentir", ha señalado, que las grandes empresas, que son las que controlan los medios, "digan a los periodistas lo que tienen que escribir" y por eso ha hecho una apuesta decidida para acabar con la concentración de empresas periodísticas.

En cuanto a las acusaciones de la presidenta del PP de Madrid, quien aseguró en su blog que Podemos "está con el chavismo, el castrismo y con ETA", Pablo Iglesias ha asegurado que se trata de una "infamia" y en breve anunciará las "medidas específicas" que su partido va a adoptar en relación con esas afirmaciones. Cree que hay dirigentes que tienen "mucho miedo" a lo que está sucediendo en la escena política, con la irrupción de otras fuerzas, y cuando no les gusta lo que sucede "insultan e infaman".

De refilón, han salido otros temas más de actualidad, como las propuestas del Gobierno de reducir el número de aforados o la elección directa de los alcaldes pero no han tenido mucho recorrido porque Iglesias ha señalado que no las había estudiado bien. Ha afirmado, en concreto, que desconocía la propuesta sobre rebajar el número de aforados, si bien "'a priori' le sonaba bien, y en cuanto a la elección directa de los alcaldes mediante una segunda vuelta, como defiende el PSOE, ha respondido que es algo que no había analizado.

Sí ha subrayado que le parece "un mal ejemplo para la democracia" cambiar la ley electoral cuando "uno tiene la sensación de que va a perder". El libro, editado por Turpial, dialoga a lo largo de 150 páginas con Pablo Iglesias, un recién llegado a la política institucional, que ha agitado el "sistema", convirtiéndose en un fenómeno que no se podría entender, ha asegurado él mismo, sin lo ocurrido el 15-M.