Finalizado el escrutinio en Cataluña, el PSC se ha hecho con la victoria en las elecciones autonómicas del 14 de febrero, lo que podría convertir a Salvador Illa en el nuevo presidente de la Generalitat. De hecho, el exministro de Sanidad ya ha avanzado que presentará su candidatura para ser investido.

En total, el PSC ha sumado 650.750 votos en la comunidad, lo que representa el 23,02% del total escrutado y le permite ocupar 33 escaños en el Parlament. Con respecto a los comicios de 2017, en este 14F ha conseguido 31.701 votos y 16 escaños más, si bien es cierto que la participación en estas elecciones ha sido menor que hace tres años.

Por provincias, los socialistas han conseguido el 25,03% de votos en Barcelona, el 15,17% de votos en Girona, el 20,04% de votos en Tarragona y el 15% de votos en Lleida. Con ello, el PSC solo lidera en la provincia de Barcelona.

Con estos resultados, Salvador Illa necesitaría otros 35 escaños para llegar a los 68 que marcan la mayoría absoluta en el Parlament y así convertirse en el nuevo presidente del Govern. Para ello, el PSC lo tiene difícil a nivel pactos. Solo con el hipotético apoyo de En Comú Podem y el resto de fuerzas no independentistas no daría para ocupar los asientos parlamentarios necesarios.

A partir de este lunes comienzan las negociaciones entre los partidos con el objetivo de llegar a esa mayoría absoluta y que el presidente del Parlament, Roger Torrent, nombre a uno o más candidatos para la votación de investidura antes del 5 de marzo.

Por lo que respecta al resto de partidos, ERC ha quedado en segunda posición, empatando en escaños (33) pero con el 21,31% de los votos. Por detrás, se sitúa el JuntsxCat, que ha conseguido el 20,07% de los votos y 32 asientos, mientras que las siguientes formaciones en el escrutinio son Vox (7,69% y 11 escaños) y la CUP (6,68 y 9 escaños).

Resultados elecciones catalanas de 2017

El 21 de diciembre de 2017 se celebraron las últimas elecciones al Parlament de Cataluña, convocadas por el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, después del referéndum ilegal y de la declaración unilateral de independencia en la región. La tensión política llevó al entonces president de la Generalitat, Carles Puigdemont, a abandonar el país y refugiarse en Bélgica, mientras que el Gobierno central aplicó el artículo 155 de la Constitución y tomó el control de las instituciones catalanas.

En estas elecciones el partido vencedor fue Ciudadanos, que dio la sorpresa al sumar el 25,37% de los votos y 36 escaños parlamentarios. Los de Inés Arrimadas tomaron ligera ventaja sobre los dos principales partidos independentistas: JxCat, que obtuvo 34 escaños con Puigdemont como candidato, y ERC, que sumó 32 asientos en la Cámara con una lista encabezada por Oriol Junqueras.

La distancia entre estos tres grupos y los siguientes fue considerable. En cuarta posición se colocó el PSC, liderado por Miquel Iceta y que consiguió el 13,88% de las papeletas y 17 escaños. Por detrás, CatComú-Podem sumó 8 escaños, con Xavier Domènech como representante de la formación, mientras que el PP de Xavier García Albiol y la CUP de Carles Riera empataron a 4 escaños.

Pese a la victoria del 21D, Ciudadanos no llegó a la presidencia del Govern porque no reunió los apoyos que le habrían permitido conseguir mayoría absoluta en la votación de investidura. Sí lo hizo JxCat, que acordó gobernar en coalición con ERC y que convenció a la CUP para que se abstuviera. De este modo, Puigdemont fue el único candidato propuesto para la investidura por el presidente del Parlament, Roger Torrent. Sin embargo, no pudo repetir legislatura por haberse fugado a Bruselas y estar perseguido por la justicia, por lo que designó para la investidura a su compañero de partido Quim Torra. Finalmente, el 14 de mayo de 2018 la Cámara aprobó que Torra se convirtiese en el nuevo presidente de Cataluña, con 66 votos a favor, 65 en contra y 4 abstenciones.