ÚLTIMAS CRUZADAS EN LA BATALLA POR MADRID
Críticas, lonas gigantes y acusaciones de zoofilia en el sprint final en la batalla por Madrid
Ajustada batalla electoral por Madrid. Errejón y Carmena advierten del "frentismo" que quieren levantar PP, Cs y Vox. Con una lona enorme, Csdenuncia la "comuna" que, dicen, podría montarse si gana la izquierda. Por su parte, la candidata de Vox a la Comunidad dice que en los colegios se habla de "zoofilia".
Sprint final en la batalla por Madrid, ayuntamiento y Comunidad. Carmena y Errejón explotan sintonía y critican la actitud, dicen, del bloque del centro derecha. Añade Carmena, que la impostura de PP y Ciudadanos es teatro. "Se está creando un frentismo irreal porque hemos votado muchas veces juntos", ha señalado la candidata a la Alcaldía de Madrid de Más Madrid.
Ciudadanos ha colgado una enorme lona. Simula un grupo de Whatsapp donde tacha a Más Madrid y Podemos de comunistas avalados por el PSOE. Ignacio Aguado dice que no exageran.

Por su parte, el PP carga contra quienes critican, desde la izquierda, lasdonaciones de Amancio Ortega a la sanidad pública. Dardo principal: a Podemos. "Si hay que esperar las donaciones de Isabel Serra, lo tenemos complicado", ha afirmado José Luis Martínez Almeida.
Isa Serra insiste en que el problema está en que la fiscalidad injusta. Lo ha dicho en un encuentro con asociaciones contra la ludopatía. Señala que es necesaria una ley del juego más estricta.
Mientras, la candidata de Vox a la Comunidad sigue su cruzada educativa. Asegura que la izquierda usa cursillos para adoctrinar niños. "Se les dice a los niños que tienen que probar nuevas prácticas sexuales. Y hablan de zoofilia", ha añadido Rocío Monasterio en una entrevista.

Estado del bienestar
"Me puso el latido del corazón de mi hijo a todo volumen": una mujer denuncia presiones en un hospital público de Murcia al intentar abortar
El contexto Virginia, nombre ficticio, ha demandado al servicio de ginecología del hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia por falta de información y retrasos en el diagnóstico de una enfermedad genética grave. Asegura que, el mismo día que solicitó el comité clínico, además de hacerle escuchar el latido del feto, fue derivada a una consulta con un psiquiatra pese a que ya tenía tomada la decisión. Acabó marchándose a Bruselas, donde confirmaron la gravedad del caso y pudo interrumpir el embarazo. Al subirse a ese avión se sintió "como una fugitiva".