Unidas Podemos ha colado en campaña el debate de si la Sanidad Pública debe o no aceptar donaciones de millonarios como el dueño de Inditex, Amancio Ortega, cuyas ayudas, a través de la fundación que lleva su nombre, se materializan en máquinas de diagnóstico y tratamiento para el cáncer.

Este programa arrancó en Galicia, siguió en Andalucía y en 2017 se extendió al resto de Comunidades autónomas, con una dotación global de 310 millones de euros.

Para Antonio Fernández-Campas, gerente del Servicio Gallego de Salud, estas donaciones son "muy positivas". "Permiten contar en estos momentos en Galicia con equipos de tratamiento que son los más avanzados del mundo", incide.

Son las Consejerías de Sanidad las que deciden los equipamientos concretos a adquirir, según explica Carmelina Pla, directora general de recursos de Sanidad en la Generalitat Valenciana. "Han sido los propios médicos, los jefes de servicio", asegura, añadiendo que el proceso consiste en "ver qué características queríamos y que todas las empresas puedan presentarse". La factura, detalla, la paga Ortega.

En Andalucía el equipo así adquirido comenzará a funcionar en breve, según confirmó el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, en 'Espejo Público', que precisó que la máquina "está a punto de funcionar".

Allí, el personal médico también defiende el beneficio de estas aportaciones. En este sentido, Rafael Carrasco, presidente del Sindicato Médico de Sevilla, indica que "hacía falta renovar equipo". "Cualquier tipo de donación que suponga una renovación no puede hacer daño, sino todo lo contrario", agrega.

No comparten esta opinión, sin embargo, algunos pacientes, que las ven como donaciones selectivas. Fernando Abraldes, presidente de la Asociación de Pacientes Santiago, se pronuncia en contra de cualquier tipo de donación. "A quien le corresponde decidir cuáles son las necesidades asistenciales de los pacientes es a los servicios públicos de salud", explica.

Por su parte, Podemos se apoya en un un estudio de Los Verdes europeos para apuntar a que Inditex elude parte del pago de impuestos. Una información que Inditex desmiente, asegurando que que el informe contiene errores gravísimos y que parte de premisas equivocadas.

En este sentido, hay que tener en cuenta que el impuesto de sociedades no repercute sobre la Sanidad o las comunidades autónomas directamente, según recuerda José María Pelaez, inspector de Hacienda. "Las comunidades autónomas no perciben ni un solo euro, todo se lo queda el Estado para financiar los presupuestos", abunda.

Pese a la polémica, la Fundación Amancio Ortega seguirá manteniendo estas donaciones.