El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha perdido la cuestión de confianza a la que se ha sometido en un pleno extraordinario este miércoles para aprobar los Presupuestos de 2024, y ha retado a la oposición a acordar un alcalde alternativo.

En la votación, que se ha hecho de manera nominal (cada concejal ha votado en voz alta), ha contado con el apoyo de sus 10 ediles del PSC y los cinco de ERC, y el rechazo de los concejales de BComú, Junts, PP y Vox, que han sumado 24 (han faltado dos concejales) frente a los 15 que el PSC alcanza con los republicanos.

Ahora se abre un período de 30 días en los que la oposición puede tratar de acordar un alcalde alternativo; si no lo hace, las cuentas se aprobarán automáticamente cuando acabe este plazo: el 2 de mayo.

Pese a tramitarse en la Comisión de Economía extraordinaria en febrero con los votos de ERC y BComú, los Presupuestos no superaron el último trámite en el pleno del 22 de marzo, y Collboni anunció que se sometería a una cuestión de confianza para poderlos aprobar.

El alcalde socialista no es el primer edil que recurre a este mecanismo para aprobar las cuentas sin tener los apoyos suficientes: la última fue la exalcaldesa y líder de BComú, Ada Colau, que lo hizo dos años consecutivos durante su primer mandato (el máximo de veces permitidas), en 2017 y 2018.

El exalcalde y líder de Junts, Xavier Trias, también planteó este procedimiento en noviembre de 2013, cuando el pleno municipal no apoyó su propuesta de presupuestos para 2014, que quedó aprobada de manera automática 30 días después.