Las bases de Barcelona En Comú, partidarias de que Colau opte a la alcaldía. Lo avalaron por amplia mayoría, 457 votos a favor y 27 en contra, tras tres horas de intenso debate.

El mandato es negociar con Esquerra y con el PSC, operación complicada porque republicanos y socialistas se vetan unos a los otros.

"Se excluyen mutuamente. Incluso Maragall nos ha dicho que, si queremos hablar con él, no podemos hablar con Collboni", ha dicho Colau.

La alternativa es un pacto con el PSC sumando los votos de Manuel Valls en la investidura. Pero Colau asegura que no es su opción prioritaria: "No vamos a hablar con Valls, no vamos a hablar con CS, ni con Junts per Catalunya, lo hemos dicho muy claramente".

Un plan b, no sin dificultades. Los socialistas exigen negociación. "No concebimos que Ada Colau llegue el día 15 al pleno de investidura sin haber alcanzado unos votos que necesita para ser investida", ha declarado Laia Bonet, concejala electa del PSC en Barcelona.

Pese a que Valls ofreció a Colau sus votos sin condiciones, Ciudadanos, la marca que lo auspició, insiste en que su candidato es Collboni. "Valls ha abierto la puerta a esa posibilidad, nosotros, desde Cs, decimos que la opción prioritaria va a seguir siendo Collboni", ha apuntado Nacho Martín Blanco, diputado de Cs en el Parlament de Cataluña.

El resultado final, en las salas de plenos de todos los Ayuntamientos del país el próximo 15 de junio.

PP y Vox han llegado a un acuerdo para apoyarse en todos los consistorios en los que sumen. "Este principio de acuerdo deberá ser desarrollado por los equipos locales", afirmó el portavoz de Vox en el Congreso, Espinosa de los Monteros.

Hay una excepción, En Ceuta, Juan Vivas, líder del PP se niega a pactar con Vox. La incógnita: qué pasará donde el acuerdo de la derecha tiene que ser a tres. Ciudadanos se muestra reticente a pactar con el partido de Abascal. "No va a haber mesas a tres", indicó José Manuel Villegas, secretario general de Cs.

Donde no alcancen acuerdos los partidos, gobernará el más votado.