El virus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad COVID-29, continúa extendiéndose por el planeta. En este momento, hay más 27,5 millones de contagios declarados en todo el mundo, mientras que los fallecimientos se aproximan a los 900.000, según datos de la Universidad Johns Hopkins. Al mismo tiempo que las cifras van aumentando, laboratorios de todo el mundo trabajan a contrarreloj en la búsqueda de la vacuna: en total hay 160 proyectos en marcha.

De todos ellos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que 145 ya han encontrado un candidato a la vacuna y se encuentran en fase preclínica. Según señala el organismo internacional, 34 de ellos ya han avanzado a la fase clínica con pruebas en humanos. Sin embargo, sólo nueve de ellos están en la fase 3, la más avanzada.

Por el momento, la vacuna rusa va encaminada a lograr el primer puesto de esta carrera entre laboratorios: un estudio ha revelado que esta propuesta es segura y que genera anticuerpos. Mientras tanto, las últimas noticias sobre el proyecto de la Universidad de Oxford, el más importante llevado a cabo en suelo europeo, no son tan buenas. Según informó un portavoz de la farmacéutica AstraZeneca, el ensayo clínico ha sido interrumpido tras enfermar uno de los voluntarios.

Estas son las nueve vacunas más avanzadas

  • Gamaleya Research Institute (Rusia). Esta vacuna vectorial, en cuyo desarrollo está participando también el Ministerio de Defensa ruso, acaba de ser avalada por un estudio publicado en la revista británica The Lancet. El medio ha señalado que los resultados preliminares de los ensayos clínicos demuestran que la vacuna es segura y genera anticuerpos. Sin embargo, la OMS ha advertido que aún debe superar los trámites de precalificación y revisión que marca el organismo. A pesar de ello, el Gobierno ruso ya ha autorizado su administración y la da por desarrollada.
  • Instituto Jenner de la Universidad de Oxford (Reino Unido). Este proyecto utiliza una versión debilitada del virus del resfriado de los chimpancés. Los científicos detectaron que este microorganismo, que genera anticuerpos y células T (ayudan a proteger el cuerpo de infecciones), podría ser el adecuado para ofrecer una respuesta inmune eficaz contra la COVID-19. El proyecto llevaba tres semanas desarrollándose en Brasil, Sudáfrica y Reino Unido. Sin embargo, la farmacéutica Astrazeneca ha confesado que el ensayo clínico ha sido interrumpido porque uno de los voluntarios sufre una "enfermedad potencialmente inexplicable". El proyecto seguirá parado hasta que no averiguen si el efecto adverso está relacionado con la administración de la vacuna.
  • Sinovac (China). La propuesta china a base de virus inactivos purificados, que ha recibido el nombre de Sputnik V, ha comenzado la fase tres hace semanas. Según declaraciones recogidas por Reuter, el director ejecutivo de la farmaceútica Sinovac expresó que alrededor del 90% de los empleados de la empresa y sus familias han tomado la vacuna experimental contra el COVID-19 de forma voluntaria.
  • Moderna/ Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (Estados Unidos). Se trata de una vacuna basada en ARN mensajero (un ácido que tiene la información genética que se necesita para elaborar las proteínas) combinado con el código genético del virus. Este proyecto está realizando ensayos preclínicos con la ayuda de 30.000 voluntarios
  • Sinopharm (Instituto de Productos Biológicos de Wuhan) y Sinopharm (Instituto de Productos Biológicos de Pekín). Ambos en China. Según ha confesado el gigante farmacéutico de carácter estatal, ya se ha vacunado a cientos de miles de personas con esta fórmula y ninguna ha sufrido efectos secundarios ni se ha contagiado.
  • BioNTech/Fosun Pharma/Pfizer (Alemania / Estados Unidos). El candidato a vacuna se encuentra en la fase clínica con cuatro variantes basadas en ARN sintético. Hace unas semanas solicitaron permiso a las administraciones estadounidenses para empezar a probarla en niños. Según ha expresado esta empresa germano-estadounidense, esperan tener la vacuna lista para octubre.
  • CanSino Biological Inc./Instituto de Biotecnologías Pekín (China). Empezó a probarse en masa a finales de junio en el Ejército chino. Un mes más tarde, la revista The Lancet publicó una investigación en la que se demostraba que la vacuna era segura y origina respuesta inmune contra el coronavirus.
  • Janssen Pharmaceutical Companies (Estados Unidos). Principios de 2021 es la fecha en la que la farmacéutica cree que podrá sacar la vacuna al mercado si continúa teniendo los mismo resultados satisfactorios. La vacuna de Janssen está fundada en un adenovirus inactivado, un virus que normalmente provoca enfermedades respiratorias y al que le quitan la capacidad de reproducirse para generar una respuesta inmunológica.

La obtención de una vacuna es un proceso lento que puede abarcar varios años e incluso décadas. Para que una vacuna salga al mercado, primero tiene que pasar por cuatro fases diferentes. Los nueve proyectos mencionados antes, los más avanzados en la lucha contra el coronavirus, se encuentran en la tercera fase.

Durante este ciclo del proceso se lleva a cabo un ensayo en el que participan varios miles de voluntarios. Gracias a ellos, se evalúa cómo evolucionan las personas que son vacunadas respecto a las que no. De esta fase se extraen datos estadísticos sobre la efectividad y la seguridad de la vacuna. Además, se pueden encontrar efectos secundarios no localizados en las anteriores fases.

Una propuesta china, alemana y americana en fase 2

Previa a la fase tres del proceso, en la que se encuentran los nueve proyectos señalados anteriormente, se encuentra la fase dos. En ella se analizan los efectos secundarios de la vacuna más comunes a través de un estudio en el que participan varios cientos de personas. Además, se estudia cómo reacciona el sistema inmune a ella.

La empresa biofarmacéutica alemana Curevac se encuentra en esta fase desde finales de agosto. Su vacuna, basada en el ARN, ha obtenido buenos resultados en la fase inicial. Sin embargo, según adelantó en agosto una de las investigadoras involucradas en el proyecto, las primeras valoraciones definitivas no estarán disponibles hasta finales de octubre.

También en la fase dos se encuentra el proyecto del Instituto de Microbiología de China y el de la compañía de biotecnología estadounidense Novavax. Esta última ha anunciado hace una semana, a través de un comunicado, que las pruebas de la fase 1 de su vacuna experimental han generado anticuerpos en todos los participantes.

Dada la necesidad de obtener esta vacuna, algunos laboratorios están ejecutando en paralelo varias fases, abandonando el esquema lineal del proceso habitual de búsqueda de una vacuna. Por este motivo, los proyectos de Inovio Pharmaceuticals (Estados Unidos), Cadila (India) y el de la Universidad de Ojaka (Japón) se encuentran en la primera y segunda fase al mismo tiempo.