En las últimas semanas, Juan Carlos I se ha convertido en protagonista indiscutible de la actualidad junto al coronavirus. En su caso, ha saltado a la palestra por una serie de escándalos de corrupción sobre sus negocios y supuestas irregularidades fiscales que le han explotado de lleno, tanto a él como al entorno de la Casa Real.

Escándalos como que Hacienda informó en 2018 al juez de que el rey emérito nunca declaró tener bienes en el extranjero o que "regaló" un millón de euros de su cuenta en Suiza a Marta Gayá, situaciones que le habrían llevado finalmente a abandonar España para no perjudicar la imagen de la Casa Real.

Mas cuando en redes sociales se ha recuperado una entrevista que le realizaron a Juan Carlos I en Televisión Española décadas atrás. Corría el año 1992, y el rey emérito tuvo que responder a una serie de preguntas de la periodista sobre el pago de impuestos en nuestro país y la evasión fiscal.

"No me dirá que usted también intenta no pagar impuestos", le expone la presentadora, a lo que él responde, entre risas: "No puedo decirlo, pero… probablemente". La conversación no queda ahí. A Juan Carlos también le preguntan si es importante que un rey pague impuestos, cuestión a la que respondió de forma más elocuente aún.

Estas fueron sus palabras: "Creo que sí. No por ser rey, sino por ser español". Juan Carlos acompañó esta declaración con una reflexión inmediata en la que afirmaba lo siguiente: "(Si no fuera importante que pagara impuestos), la gente diría, ¿por qué tiene que recibir él un trato especial? Ya recibo un trato especial por ser rey". Unas palabras que se han viralizado en Internet.

Juan Carlos, en 2010: "Las conductas censurables deben ser sancionadas"

Las declaraciones del rey emérito en 1992 no son las únicas que se han difundido como la pólvora en redes sociales en los últimos días. Recientemente, el medio ‘VozPópuli’ aseguraba que Juan Carlos I sacó 300.000 euros la víspera del discurso de Navidad sobre Urdangarin en 2011. Un discurso que ahora sorprende aún más.

"Me preocupa enormemente la desconfianza que parece extenderse en algunos sectores de la opinión pública respecto a la credibilidad y prestigio de algunas de nuestras instituciones. Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos. Todos, sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar", expuso el rey en su mensaje navideño, pero no se quedó ahí.

A este respecto, Juan Carlos añadió, tajante: "Cuando se producen conductas irregulares que no se ajustan a la legalidad o la ética es natural que la sociedad reaccione". Una valoración que sentenció de esta forma: "Afortunadamente, vivimos en un Estado de derecho, y cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley. La justicia es igual para todos".