TENSIÓN EN ORIENTE MEDIO

Trump apunta a la montaña de Pickasxe: lo que se sabe del mayor secreto de Irán oculto bajo tierra que EEUU e Israel vigilan de cerca

El contexto Los vaivenes en la relación de Washington y Teherán han concluido esta semana con un nuevo bloqueo del estrecho de Ormuz y ataques continuos en la zona.

Trump apunta a la montaña de Pickasxe: lo que se sabe del mayor secreto de Irán oculto bajo tierra que EEUU e Israel vigilan de cerca

La tensión entre Estados Unidos (EEUU) e Irán vive en un vaivén continuo, que esta semana ha terminado en un nuevo bloqueo del estrecho de Ormuz en el que se repiten los ataques. De hecho, Washington ya ha bombardeado los accesos, al tiempo que ha asegurado que en los próximos días va a ir por infraestructuras civiles, así como a por la gran montaña secreta de Irán que se llama Pickasxe.

Se trata del secreto armamentístico más importante iraní, en el que nadie de Occidente ha entrado nunca. En concreto, es una instalación nuclear que Teherán tiene escondida bajo una montaña. Fue la premisa de que 'no se puede atacar lo que no se ve' la que llevó a Irán a construir una instalación nuclear debajo de una montaña.

Si bien todo es secreto en torno a ella, las últimas mediciones hablan de que algunas galerías estarían 600 metros bajo tierra, protegidas por roca granítica. Las bombas antibunques actuales pueden destruir decenas de metros antes de explotar, aunque los expertos avisan que este armamento difícilmente puede penetrar medio kilómetro bajo tierra. Ahora bien, quizá EEUU tenga algún arma que aún no nos ha mostrado.

Aunque nadie en Occidente conoce qué se esconde ahí abajo, lo cierto es que se barajan tres hipótesis. La primera consiste en creer que los iraníes han creado una planta de centrifugadoras de uranio, buscando enriquecer el material necesario para crear una bomba atómica. La segunda contempla que sea un almacén de uranio que ya está enriquecido. Por su parte, la tercera es que pueda ser una fábrica para crear una bomba atómica.

Todo un misterio porque Irán ha negado la entrada al recinto a la Agencia Internacional de la Energía Atómica (OIEA). Precisamente es lo que hace crecer las sospechas de que Irán quiere ocultar algo en ese complejo excavado en una montaña con cuatro entradas defendidas por puestos de militares y muros de seguridad. Se sabe que hay varios túneles, mientras se intuye que dentro está equipado con galerías enormes.

Irán sostiene que la montaña no desarrolla armas nucleares y que forma parte de un programa civil. Unas explicaciones que ni EEUU ni Israel acaban de creerse. Por eso vigilan por satélite cada movimiento en esta zona. Temen que Irán traslade allí las fases más sensibles de su programa nuclear, haciendo casi imposible que pueda ser destruido.

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