guerra en Oriente Medio
Las pruebas de la precisión de Israel en sus ataques en Irán que evitaría arrasar barrios de civiles en Gaza o Líbano
Sí, pero... Las fuerzas israelíes siguen hablando de daños colaterales en los ataques indiscriminados contra objetivos más cercanos mientras en Irán, a más de 1.500 kilómetros de distancia de su frontera, parecen dominar a la perfección sus objetivos.

Resumen IA supervisado
En las recientes semanas de conflicto en Oriente Medio, Israel ha demostrado una notable capacidad para ejecutar ataques precisos sin causar daños colaterales, lo que sugiere que los daños adicionales son intencionados. Un ejemplo destacado es la eliminación del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, mediante un ataque quirúrgico que incluyó el hackeo de cámaras de tráfico en Teherán para rastrear sus movimientos. A diferencia de los ataques en Gaza o Líbano, donde se destruyen barrios enteros, en Irán, Israel ha mostrado una precisión extraordinaria, como en un ataque que solo afectó a un vehículo específico. Estas operaciones reflejan la sofisticación de la inteligencia israelí.
* Resumen supervisado por periodistas.
Más certeros, más precisos, no pueden ser. Si algo ha quedado claro en las últimas semanas de guerra en Oriente Medio es la capacidad de Israel para matar a un objetivo sin provocar a su alrededor ningún daño colateral, de lo que se puede concluir que cuando matan alrededor de sus objetivos es porque les da la gana.
Si le interesa, el ejército israelí es capaz de llevar a cabo ataques de altísima precisión, como con el que logró eliminar al que era el líder supremo de Irán desde hace 40 años, Ali Jamenei. Entre sus operaciones más llamativas, la de hackear todas las cámaras de tráfico de Teherán para conocer cada movimiento del ayatolá. En las imágenes sobre estas líneas se pude ver cómo lucía desde el aire el lugar de trabajo de Jamenei padre y cómo acabó tras el mortal bombardeo
A diferencia de los ataques indiscriminados que han realizado en Gaza o en Líbano, donde arrasan barrios enteros llenos de civiles, en Irán, a más de 1.500 kilómetros de distancia de su frontera, parecen dominar a la perfección sus objetivos. Ejemplo de ello es un ataque en el que solo golpean un vehículo, mientras los de su alrededor continúan la marcha.
Una operación quirúrgica de la Inteligencia israelí, la misma que ya asombró en su masivo hackeo de los buscas de miembros de Hizbulá. Hasta 5.000 aparatos previamente manipulados para esconder dentro de ellos cargas explosivas que detonar llegado el momento. Y así lo hicieron, causando graves heridas e incluso muertes sin que supieran que llevaban el arma en el bolsillo.
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