"Escudo del Este"

Polonia volverá a fabricar y usar minas antipersonas tras salir de la Convención de Ottawa

¿Por qué es importante? Polonia defiende que las minas que podrá desplegar tras salir del tratado serán de uso estrictamente militar, con autodestrucción y mapas precisos, pero ONG y oposición alertan del riesgo para civiles y migrantes en la frontera con Bielorrusia.

El primer ministro polaco, Donald Tusk, celebra una reunión gubernamental extraordinaria en la cancilleríaEl primer ministro polaco Donald TuskAgencia AP

Polonia completó este viernes su salida de la Convención de Ottawa, el tratado internacional que prohíbe las minas antipersona, una decisión que Varsovia justifica por el deterioro de la seguridad en el flanco oriental de la OTAN y por el desarrollo de su proyecto defensivo "Escudo del Este".

La denuncia formal del acuerdo, notificada a Naciones Unidas en agosto de 2025, entra en vigor ahora tras cumplirse los seis meses preceptivos desde la comunicación polaca. A partir de este momento, Polonia podrá producir, almacenar y desplegar minas antipersona en su territorio, especialmente en las zonas fronterizas con Bielorrusia y con el enclave ruso de Kaliningrado.

Varsovia se suma así a Finlandia y a los tres países bálticos —que también abandonaron el tratado— en la construcción de una barrera defensiva que se extiende desde el mar Báltico hasta el Ártico.

El primer ministro polaco, Donald Tusk, defendió el jueves la decisión durante una visita a un campo de entrenamiento militar, donde subrayó que Polonia necesita "todas las herramientas disponibles" para garantizar su seguridad. Tusk explicó, además, que el proyecto "Escudo del Este" —una iniciativa defensiva de unos 700 kilómetros, valorada en aproximadamente 2.300 millones de euros— permitiría minar la frontera "en apenas 48 horas" en caso de amenaza inminente. El plan se enmarca en la respuesta estratégica polaca a la invasión rusa de Ucrania y a lo que Varsovia define como "guerras híbridas" en la región.

El ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, situó la salida del tratado en una lógica de equilibrio militar con Moscú. Según el responsable de Defensa, Polonia "no puede aceptar una asimetría" derivada de las restricciones humanitarias mientras Rusia emplea minas de forma masiva en Ucrania, convertido ya en “el país más minado del mundo”, según el propio Gobierno ucraniano.

El Ejecutivo polaco sostiene que las nuevas minas se diseñarán para un uso estrictamente militar, con mecanismos de autodestrucción y sistemas de cartografía precisa de los campos minados. Sin embargo, organizaciones humanitarias y sectores de la oposición han criticado la medida al considerar que aumentará el riesgo para civiles y migrantes que cruzan de forma irregular la frontera desde Bielorrusia.