Precios desorbitados
La caja del Mundial suena más que nunca: el torneo más caro de su historia puede llegar a costar hasta 1.000 euros al día
Los detalles Un aficionado de cualquier país, sumando entrada, alojamiento, desplazamientos y comida, tendría que rascarse mucho el bolsillo para poder estar tan solo 24 horas en el torneo de fútbol, que va a costar la friolera de 14.000 millones de dólares.

Resumen IA supervisado
Asistir al Mundial de Fútbol celebrado en Canadá, Estados Unidos y México implica un gasto significativo, siendo el más caro de la historia. La organización del evento cuesta 14.000 millones de dólares, pero se esperan beneficios de 80.000 millones. Las entradas, si se compraron con antelación, rondan los 400 dólares, pero en reventa pueden llegar a 6.000 euros. Las VIP cuestan alrededor de 3.000 euros y las de la final hasta 8.000 euros. El alojamiento promedio es de 500 euros por noche, y desplazarse entre sedes en avión también ronda los 500 euros. Comida y bebida dentro del estadio son costosas, elevando el gasto diario a más de 1.000 euros.
* Resumen supervisado por periodistas.
Ir al Mundial de Fútbol 2026 se ha convertido en un imposible. El torneo de fútbol más esperado de este año y que se celebra en Canadá, Estados Unidos y México se ha convertido en el más caro de sus historia. Su celebración va a costar la friolera de 14.000 millones de dólares, pero parece que va a salir rentable porque se estiman nada menos que unos beneficios de 80.000 millones. Pero, ¿a qué precio?
Lo primero son las entradas. Si se compraron con tiempo, la media ronda los 400 dólares, es decir, unos 350 euros. Para quien se lo tuvo que pensar queda la revente: allí algunas entradas alcanzan ya los 6.000 euros. Todo ello sin hablar de las VIP, que rondan los 3.000 euros de serie o las de la final, que podrían alcanzar los 8.000 euros.
Pero no solo es ver el partido. Antes o después, hay que buscar alojamiento y la media por una noche de hotel es de unos 500 euros. A eso también hay que sumarle el desplazamiento entre sedes, que dada la distancia entre las mismas obliga a que el avión tenga que ser el transporte escogido, es decir, otros 500.
Y claro, no se puede disfrutar de la fiesta del fútbol sin unos snacks para echar el rato. Ya en el estadio, unas patatas fritas rondan los 15 euros. En el caso de una botella de agua, unos 10.
Una suma de dinero que finalmente puede llegar a los 1.000 euros al día para disfrutar de los partidos del Mundial.
Las cifras son escalofriantes para un bolsillo de clase media.