QUIERE DEDICAR EL RESTO DE SUS DÍAS A SER MENSAJERO DE LA RELIGIÓN CATÓLICA

QUIERE DEDICAR EL RESTO DE SUS DÍAS A SER MENSAJERO DE LA RELIGIÓN CATÓLICA

Un holandés reconstruye una gigantesta réplica del arca de Noé para cruzar el Atlántico

Johan Huibers, holandés de 58 años de edad, ha creado una gigantesca y natural réplica del arca que el patriarca Noé utilizó para salvar a su familia y sus animales. Hace cuatro años terminó la construcción de la colosal embarcación, pero abrió sus puertas como atracción turística. El arca, que se encuentra en Holanda, recibió cientos de miles de visitantes y el apoyo financiero de miles de creyentes.

La réplica del arca de Noé de un holandés
La réplica del arca de Noé de un holandés | http://arkofnoah.org/

Una gigantesca y natural réplica del arca que el patriarca Noé utilizó para salvar a su familia y sus animales pondrá rumbo este verano hacia las Américas desde el puerto holandés de Rotterdam para difundir enseñanzas religiosas.

La idea es de Johan Huibers, holandés de 58 años de edad, nacido en el "reino de las mil islas", en el norte de Holanda. Es padre de familia, un carpintero y constructor de profesión, que quiere dedicar el resto de sus días a ser mensajero de la religión católica, según él mismo.

"A los 24 años conocí la religión y ahora soy feliz pudiendo trasladar al mundo lo que encontré. Siento que Dios puso en mi corazón el deber de ayudar a los demás y eso es lo que voy a hacer con este viaje", señala en un tono emocionado y feliz.

Este creyente echa la vista a 1992, para recordar algo que ocurrió cuando trabajaba en una librería. "Estaba en el sofá, con mis tres hijos, y vi que estaban leyendo libros sobre el arca de Noé. Me preguntaron dónde estaba ese barco y les dije que ya no existe", detalla.

Tras leer la historia, sus hijos le pidieron que construyeran juntos un barco similar, a lo que él bromeó que "algún día" lo harían. Esa promesa se olvidó con los días porque, dice Huibers, tampoco tenían dinero para "financiar semejante proyecto".

Pero a los 33 años, una pesadilla de una noche resucitó la idea. Huibers soñó que su provincia era inundada por una fuerte tormenta, como le pasó a Noé, y ese fue el día en el que este carpintero holandés puso el primer trozo de madera para construir el arca.

Hace cuatro años terminó la construcción de la colosal embarcación, pero abrió sus puertas como atracción turística. El arca, que se encuentra en Holanda, recibió cientos de miles de visitantes y el apoyo financiero de miles de creyentes.

EFE | Madrid | 30/04/2016

Los mas vistos

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.