Un Lada Vesta último modelo. Este era el coche que quería Alexei. Tenía 31 años cuando el 9 de mayo, día de la victoria, fue abatido en Ucrania. Sus padres se han convertido en los protagonistas de un reportaje de la televisión pública rusa, emitido en horario de máxima audiencia. Pura propaganda del Kremlin en su intento de vender sus bondades y generosidades con las familias de los soldados caídos.

Dicen entregar, a cada una, 7,4 millones de rublos. Lo llaman "dinero del ataúd". Unos 128 mil euros con los que los padres de Alexei han podido comprarse este espléndido vehículo.

"Como sus abuelos y bisabuelos, el luchó contra el fascismo", explican a las cámaras. Acto seguido, el periodista de la televisión rusa les pregunta si, sabiendo lo ocurrido, le habrían intentado convencer de no ir a la guerra. "Lo habría intentado, pero no creo que me hubiera hecho caso", responde el padre. "Nuestros hijos son.... son valientes. No me habría escuchado", añade la madre.

Al finalizar la entrevista, el periodista se sube al coche para estrenarlo con ellos. Su primer viaje es al cementerio, como se puede ver en las imágenes. "Su hijo soñaba con tener exactamente este coche", se escucha en una voz en off.