Desde Nueva York
Un gran pacificador a la ofensiva: Trump se vanagloria de sí mismo mientras valora "aniquilar" a Irán y pide aislarlo económicamente
Los detalles El presidente estadounidense sigue insistiendo en que ha logrado parar ocho guerras, pero en el mismo discurso ha amenazado al régimen iraní con "aniquilarlo rápidamente" si no llegan a un acuerdo.
Donald Trump durante su discurso en la ONUResumen IA supervisado
En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Donald Trump se mostró en su esencia más pura, elogiándose a sí mismo y a Estados Unidos mientras criticaba a sus detractores. Se presentó como un pacificador, afirmando haber detenido guerras, pero justificó acciones bélicas contra Irán, calificándolo como un peligro creciente. Trump también atacó a México, describiéndolo como un epicentro de violencia, y a Cuba, calificándolo de estado fallido. Además, criticó a la Corte Penal Internacional y a los defensores de derechos humanos, mientras defendía la soberanía estadounidense. Finalmente, alabó la Inteligencia Artificial, renombrándola como "superinteligencia", considerándola crucial para el futuro.
* Resumen supervisado por periodistas.
Donald Trump se ha mostrado en su estado más puro durante su discurso en la Asamblea General de la ONU. Algo que viene a ser un elogio constante a sí mismo y a Estados Unidos mientras va lanzando mensajes durísimos contra todos los que discrepan con él.
El presidente estadounidense ha vuelto a presentarse como el hombre capaz de parar hasta ocho guerras. Y, por tanto, es el que "hace la paz" mientras otros solo hablan de ella: "Mientras otros han hablado de paz, yo he hecho la paz. Mientras otros han ignorado las amenazas, yo las he enfrentado. Mientras otros han hablado de valentía, Estados Unidos la ha demostrado. Mientras otros han prometido fortaleza, yo la he utilizado para hacer de Estados Unidos el país más poderoso del mundo".
Pero, al mismo tiempo, se contradice. Porque Trump ha asegurado que no tiene "ningún interés en dejar que los peligros sigan creciendo un día más" y ello justifica acciones bélicas como la guerra en Irán: "No hay mejor ejemplo de un peligro al que se le permitió crecer a toda costa que la República Islámica de Irán, el principal patrocinador del terrorismo".
Ataques a México y Cuba
Y, como se ha autoelegido la persona capaz de poner fin a todos los conflictos del mundo, también implica criticar a todos aquellos que no combaten los peligros también bien como él. Por eso ha cargado contra México, al que ha llamado "epicentro de la violencia del cártel", pese a asegurar tener una "muy buena relación" con su gobierno".
"Es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de 2.000 millas con el territorio controlado por cárteles enemigos. Así que México debe recuperar el control de su suelo de los enemigos de la humanidad", ha sentenciado durante el momento en el que estaba sacando pecho de la actuación estadounidense contra el narcotráfico.
México ha sido uno de los objetivos, pero otro ha sido Cuba. "Mi administración también busca un cambio fundamental en la situación en Cuba, donde el régimen comunista está bajo gran presión, la mayor presión que han tenido jamás. Es un estado absolutamente fallido. Está fallando como nunca antes y caerá".
"No permitiremos que un refugio para los adversarios extranjeros amenace a Estados Unidos en nuestra propia puerta. El régimen cubano también ha pasado décadas coordinándose con los radicales de izquierda y las redes comunistas aquí en los Estados Unidos. Como nuestro Departamento de Estado ha detallado, han cultivado lazos con grupos subversivos y radicales como el Partido Comunista de EE.UU., Antifa y los Socialistas Demócratas de América", ha afirmado.
Aunque ha asegurado que su secretario de Estado, Marco Rubio, está inmerso en una negociación, ha dejado claro que "el comunismo nunca llegará a América, pero la libertad llegará a Cuba, y la seguridad y protección llegarán a México". Y, cómo no, sus palabras han generado el enfado de la delegación cubana presente en la Asamblea, que ha abandonado la sala en modo de protesta por las palabras del republicano.
También contra Irán
Choca mucho su discurso de pacificador mientras lanza amenazas a otros países. Porque, en sus múltiples contradicciones, Trump ha aseverado que cree que llegará a un acuerdo con los ayatolás mientras los ha amenazado.
"Tengo una gran decisión que tomar. ¿Habrá un acuerdo que les permita reconstruir un país mucho mejor de lo que fue antes o aniquilo rápidamente la República Islámica sin darles una oportunidad de matar y destruir personas y países de nuevo y enviarlos al infierno sin opciones de sobrevivir y sin esperanzas durante generaciones? Pero creo que llegaremos a un acuerdo. No tiene sentido esperar. Están esperando a las elecciones de medio término. De lo que no se están dando cuenta es de que no estoy corriendo. Me quedan dos años y medio", ha afirmado el republicano.
Además, también ha hecho un llamamiento a todas las naciones "para que se unan a nosotros en la imposición del completo aislamiento económico de Irán hasta que cesen sus ataques contra el transporte comercial, renuncien a sus ambiciones nucleares y cesen su apoyo al terrorismo".
Nueva ofensiva contra el CPI
De las múltiples críticas, también ha caído la suya a la Corte Penal Internacional. Tan atragantada la tiene que ha animado a todos los países a que "renuncien oficialmente" a formar parte de ella, afirmando que "son un grupo de gente malvada".
"Nunca permitiremos que EEUU, miembros del servicio o cualquier otra persona sea investigada o se les lleve a 'juicios show' por un tribunal antiamericano sin jurisdicción sobre nosotros. Son un grupo de gente malvada", ha afirmado el presidente estadounidense desde la tribuna de las Naciones Unidas en Nueva York.
El republicano también ha hecho "un llamamiento a todas las naciones que son miembros de la CPI para que renuncien oficialmente a esta institución deshonesta de inmediato".
A los defensores de los Derechos Humanos también les ha caído: "Criticando por proteger a nuestros hijos de la mutilación transgénero y la locura transgénero y hacer cumplir nuestras leyes de inmigración".
"Los cobardes hipócritas del Consejo de Derechos Humanos tienen poco que decir sobre la persecución de los cristianos. Los cristianos están siendo perseguidos en todo el mundo", ha afirmado, acusándoles de querer que Estados Unidos abra sus fronteras "a las pandillas y criminales de los lugares más peligrosos del mundo".
"Quieren que las peores personas vengan de los peores lugares de la Tierra, y ya no lo hacemos. Lo hicimos, pero ya no lo hacemos. Pero con su incansable promoción de la migración masiva, estos globalistas están destruyendo activamente las culturas más grandes y el patrimonio más extraordinario de toda la historia", ha sostenido Trump.
El republicano ha insistido en que "no existe un derecho humano a la inmigración ilegal, pero sí existe el derecho a seguir siendo una nación soberana, y queremos seguir siendo una nación soberana".
Lo único que le gusta... la IA
Tanta ha sido la crítica a todo que alguna alabanza ha metido entre medias. Ha tenido buenas palabras con su mujer Melania y su labor de ayuda con los menores afectados por la guerra en Ucrania, pero también ha querido defender la Inteligencia Artificial. Sin embargo, como nada que no sea él es perfecto, le ha preferido cambiar el nombre a "superinteligencia".
"Cada nueva tecnología importante trae retos, y la superinteligencia no es una excepción. Sin embargo, las mismas personas que dijeron que todos estaremos muertos en 12 años debido al calentamiento global, y desde entonces han renacido al cambio climático porque el planeta se estaba enfriando, no calentando, y nadie había muerto. Estas son las mismas personas que ahora están diciendo que la IA nos va a matar a todos, que los robots nos van a atacar y que todo va a ser un desastre total", ha afirmado.
Con esta frase ha defendido Trump el uso de la IA, a la que le ha dado una importancia muy grande: "Quienquiera que gane la IA, tiene que recordar esto, y ahora digo que quienquiera que gane la SI, quienquiera que gane la superinteligencia, gana. Y ahora estamos liderando a China por mucho, y a todos los demás, y vamos a mantenerlo así. No voy a sofocar el crecimiento de algo que será más grande que la Revolución Industrial".