Tras los asientos, en las moquetas, dentro de los despachos. La turba que ha asaltado el Capitolio de los Estados Unidos, la sede de la democracia americana, en Washington D.C., no ha dejado ningún espacio sin asaltar. Eran tantos, tantos, que todos cupieron en los recovecos del edificio. Activistas proarmas, manifestantes conspiranoicos, líderes de grupos extremistas. Pero todos tenían algo en común: su apoyo al presidente saliente y en funciones, Donald Trump, y su connivencia con el golpe que estaban intentando perpetrar.

También, todos ellos, comparten un poderoso rasgo: la ideología. Los asaltantes que irrumpieron por la fuerza en el Capitolio y que han podido ser identificados por el momento por los medios estadounidenses forman parte de diferentes grupos de extrema derecha. Son viejos conocidos de la alt-right y del trumpismo, pero que han consumado su bautismo de fuego en la Historia mediante la asistencia al mitin de Trump de este miércoles, manifestación y el posterior ataque.

Algunos nombres son más familiares que otros, pero la gran mayoría son unos desconocidos fuera de las fronteras de EE.UU. Se trata de QAnon, Proud Boys, Oath Keepers y otros grupos dentro del llamado movimiento de milicias: una corriente política americana formada por secciones paramilitares, de corte ultraderechista, originada en los años 90.

Son grupos dentro del movimiento de milicias originado en EE.UU. en los 90 pero que han eclosionado ahora, al calor de Trump

Ahora, treinta años después, han eclosionado al calor de Donald Trump, si bien su acción se ha podido comprobar en los últimos meses en los altercados en Portland y otras ciudades contra el movimiento Black Lives Matters [Las vidas negras importan, en castellano]. Suman desde ciudadanos que creen que la élite política está formada por pederastas a supremacistas, guerracivilistas, conspiranoicos del 5G y neonazis.

laSexta recopila quiénes son los supuestos "patriotas", en palabras del presidente saliente, y cuáles son sus objetivos que han llevado a la democracia más fuerte del planeta a convertirse en un auténtico polvorín.

QAnon

Es la imagen más icónica del asalto al Congreso, quizás por lo estrambótico de la situación. Un hombre con el torso desnudo, tatuado, con el rostro pintado y con un tocado de bisonte coronando su cabeza al frente del asalto al Capitolio; el segundo en toda la Historia tras la insurrección de 1814, allá por el siglo XIX. Él, Yellowstone Wolf [cuyo nombre real es Jake Angeli], pronto se convirtió en el centro de todos los focos.

Angeli clama ser un activista "contra el tráfico sexual de menores", además de ser un "soldado" de QAnon, un movimiento conspiranoico que surgió de un mensaje anónimo en un foro de internet en el año 2017. De hecho, el usuario firmaba con la letra ‘Q’, en mayúscula [el símbolo empleado por los funcionarios de más alto rango en el Gobierno estadounidense que tienen acceso a la información clasificada de mayor nivel, dentro del Departamento de Justicia], seguida de ‘anon’, como una apostilla para ahondar en su anonimato.

Al propio Angeli sus seguidores le llaman el Chamán de QAnon.

Durante aquel curso, el primero de la Administración Trump, comenzaron a brotar mensajes en otros foros con la misma firma donde se alertaban de supuestos casos de conspiración, ocultamiento de delitos y secretos gubernamentales. Sin ningún tipo de prueba, claro, porque aunque sí que argüía que las poseía, jamás se mostraron.

QAnon cuenta, actualmente, con unos dos millones de seguidores en EE.UU.

En la actualidad, su tesis principal, y sobre la que se cimenta QAnon desde sus orígenes, es que existe una élite pedófila y corrupta dentro de las instituciones estadounidenses. Tanto, que forman parte de ellas personajes tan diversos como la demócrata Hillary Clinton, los expresidentes Barack Obama y Bill Clinton, el actor Tom Hanks o el papa Francisco. Pero no es la única: también están en contra del 5G y de las vacunas contra el Covid-19, entre otras muchas.

Al principio fue un grupo minoritario. Sin embargo, con la pandemia del coronavirus y la fractura y polarización en la sociedad estadounidense se ha generado un caldo de cultivo que ha derivado en la proliferación de estos mensajes en redes y webs mayoritarias. Así, el número de adeptos ha crecido exponencialmente hasta alcanzar los dos millones de seguidores, con especial incidencia tras la legitimación de todas estas teorías infundadas por parte del presidente Trump durante su mandato y, especialmente, durante la campaña a las elecciones presidenciales.

Proud Boys

Otra de las facciones de extrema derecha que más protagonismo han ocupado en la marcha, manifestación y posterior asalto al Capitolio son los Proud Boys [Chicos Orgullosos, en español]. Proud Boys es una de las milicias más activas en los últimos tiempos, tal y como confirma un informe del Proyecto de Datos de Ubicación y Eventos de Conflictos Armados (ACLED, por sus siglas en inglés) del pasado mes de octubre, investigado a través de la iniciativa US Crisis Monitor, un observatorio impulsado por la Universidad de Princeton.

ACLED rastreó las actividades de más de 80 milicias distribuidas a lo largo de EEUU en los últimos meses, la gran mayoría de las cuales son grupos armados de derecha.

Hay tres tipos de milicias: las llamadas "mainstream", las callejeras que participan en reyertas y las células libertarias descentralizadas

Este informe traza una guía sobre las milicias derechistas más activas, incluyendo las "milicias mainstream", aquellas que buscan alinearse con las fuerzas del orden de EE.UU. (por ejemplo, the Three Percenters, the Oath Keepers, the Light Foot Militia, the Civilian Defense Force, and the American Contingency); así como movimientos callejeros muy presentes en reyertas (como los Proud Boys o Patriot Prayer); y las células libertarias descentralizadas, todas con un amplio historial de conflictos y escepticismo hacia las fuerzas y cuerpos de seguridad de los estados (Boogaloo Bois, People's Rights y Bundy Ranch).

Así, los Proud Boys son un movimiento juvenil fascista orientado a la lucha callejera. Son un grupo ultra en el que solo se aceptan hombres, de retórica nacionalista, antimusulmana y misógina. Su ideología es "defender el chovinismo occidental". Son "de naturaleza derechista y antiizquierdista y han tenido varios miembros condenados por violencia", apuntala el informe de ACLED. Fueron creados por el fundador de VICE News, Gavin McInnes, quien desde entonces se ha alejado del grupo.

Los Proud Boys dependen en gran medida de las bromas y las tonterías para restar importancia a la proclividad del grupo a la violencia, tanto real como amenazada. El actual líder de facto de los Proud Boys, Enrique Tarrio, es también el director de Florida de "Latinos for Trump". Tarrio, que es de origen cubano, fue detenido este mismo lunes cuando llegó a Washington D.C. desde Miami, donde vive, por cargos relacionados con la quema de una banderola con el lema Black Lives Matter que retiró el mes pasado de una iglesia histórica negra en la capital estadounidense.

Entre 2.000 y 2.500 miembros de Proud Boys asistieron a las protestas de este miércoles

Tarrio, que lideraba a los entre 2.000 y 2.500 miembros de Proud Boys que asistieron a las protestas de este miércoles en Washington D.C., se congratuló, en una conversación telefónica con The Wall Street Journal, del asalto al Capitolio y se mostró "orgulloso" de sus "chicos", en un juego de palabras con el nombre de la milicia. Un grupo que, cada vez más, se está radicalizando y promoviendo la violencia, habiendo llegado a atacar a periodistas. Están alentados por el propio Trump, que se negó a condenarlos durante la campaña electoral.

Oath Keepers

Oath Keepers (Aquellos que mantienen el juramento, en castellano) son otro de los movimientos milicianos que participaron en el asalto de este miércoles. Su pilar es mantener el "juramento" que hacen los oficiales de policía y miembros del ejército para proteger a los Estados Unidos de enemigos "extranjeros y nacionales", detalla ACLED. Por eso, alegan que también ayudan a las autoridades a gestionar emergencias, como accidentes de tráfico o catástrofes naturales. Nacieron al calor de la elección de Obama en 2008, como un intento de lucha contra la "tiranía".

El grupo se basa en "el reclutamiento de oficiales activos y retirados tanto de las fuerzas policiales como de las fuerzas armadas de los Estados Unidos". Su fundador y líder del grupo, Stewart Rhodes, es un veterano del Ejército de los EE.UU. graduado en Derecho por la prestigiosa y elitista universidad de Yale. De hecho, buena parte de los presidentes estadounidenses del Partido Republicano también pasaron por este centro educativo, así como gran número de los líderes del partido.

Los Oath Keepers tienen un historial de "reacciones conspirativas y muy agresivas a las corrientes de la política estadounidense". Tras el ascenso de Trump al poder en 2016, los Oath Keepers "han luchado por encontrar su base ideológica y estuvieron en conflicto directo con miembros de la alt-right [la extrema derecha] durante parte del aumento en 2017 del activismo callejero alt-right. Sin embargo, en la actualidad inmediata, los Oath Keepers han vuelto a adoptar una postura de derecha más dura", explica el informe técnico.

Boogaloo Bois y Bundy Ranch

Bajo el nombre de Boogaloo Bois [Chicos Boogaloo, en su traducción literal, lo que viene a significar chicos guerracivilistas] se recoge a un conjunto diverso de estéticas neodadaístas de milicianos armados que dan por inevitable una segunda guerra civil estadounidense. Es más, están destinados a iniciar o prepararse para esta hipotética batalla. Su estética es muy llamativa y busca la confusión: pueden ir con floridas camisas hawaianas, pero también altamente armados.

Realmente no tienen organización y su pegamento ideológico es uno: esa guerra civil. Tal y como recoge el informe de ACLED, "las personas que se identifican como ‘Boogaloo Bois’ casi siempre son de derecha, aunque a menudo se encuentran en disputa con los partidarios de derecha de la policía y Donald Trump". Algunos, incluso, se han mostrado a favor del movimiento Black Lives Matter.

Como buscan destruir el estado federal y el fin de la organización política actual en EE.UU., el término Boogaloo Bois acoge desde neonazis a subgrupos antirracistas, pasando por miembros de las fuerzas de seguridad descontentos con el rumbo que está adquiriendo la propia institución o enemigos de la brutalidad policial, así como a simpatizantes de un amplio espectro de organizaciones extremistas.

Los Boogaloo Bois van vestidos con camisas hawaianas; los Bundy Ranch, de cowboys

Quizás bajo la misma premisa estética se pueda incorporar a los Bundy Ranch. El apellido no es ajeno a la política estadounidense. Los rancheros Bundy, de Nevada, saltaron a la fama bajo la Administración de Obama tras negarse a pagar unas tasas por el uso del suelo público. Ahora, Ammon Bundy lidera a un grupo de extremistas libertarios que también participaron en los acontecimientos de este miércoles en el Capitolio. Su estética es la clásica de cowboy.

Los Bundy Ranch se han reorganizado recientemente, pasando a ser lo que han denominado un "Uber para milicias" llamado People’s Right. Se trata de "una red armada de respuesta rápida similar basada en principios libertarios de derecha", según ACLED.

¿Qué es MAGA?

Otro de los nombres más vistos a lo largo de la jornada fue el de MAGA, que no es otra cosa que el acrónimo del lema de campaña de Donald Trump -Make America Great Again [Que América vuelva a ser grande, traducido al español]-. Bajo este eslogan, que copó camisetas, pancartas y gorras, sí que se podía englobar a todo aquel manifestante y asaltante que, desde ahora, formará parte de uno de los episodios más importantes de la historia de Estados Unidos.

A pesar de que su propósito haya fracasado: el Congreso estadounidense -ambas cámaras, Cámara de Representantes y Senado- ha confirmado la victoria electoral del demócrata Joe Biden. Biden asumirá la presidencia en apenas unos días. Está por ver si las milicias vuelven a actuar entonces, o si la fuerza de la democracia de EE.UU. consigue contenerlas esta vez.