El Congreso de Estados Unidos finalmente ha certificado la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales, después de que este trámite constitucional se viese interrumpido el miércoles por un inédito asalto al Capitolio por parte de seguidores del presidente saliente Donald Trump, en el que han fallecido cuatro personas, según la Policía.

"Volvamos al trabajo". Con estas palabras reanudaba la sesión sobre las 20:00 horas, hora local (las 02:00 de la madrugada en España), el aún vicepresidente del país, el republicano Mike Pence, después de más de tres horas de asedio y caos en la sede de la democracia estadounidense.

Al reiniciarse la sesión, Pence ha lanzado un contundente mensaje a los participantes en los disturbios: "No han ganado", ha aseverado, una vez los representantes pudieron volver a la cámara, escoltados por las fuerzas de seguridad.

Estos acontecimientos, sin precedentes en Washington, han abierto una importante fisura en el Partido Republicano y propiciado varias dimisiones en el círculo más cercano a Trump en las últimas horas, después de que el mandatario insistiese en sus acusaciones de fraude. Además, tras lo ocurrido varios senadores de su partido han dado marcha atrás y han decidido apoyar la certificación de los resultados electorales.

"No contéis conmigo. Suficiente es suficiente", aseveraba el senador Lindsey Graham, que no ha respaldado la objeción a los resultados del estado de Arizona, al igual que tampoco lo han hecho Mitt Romney -aplaudido por los demócratas tras defender la legalidad de la victoria de Biden-, ni la senadora Kelly Loeffler, que sí tenía previsto hacerlo, entre otros.

El líder de la mayoría republicana en el Congreso, Mitch McConnell, se pronunciaba en la misma línea que Pence al reiniciarse la sesión. "Completaremos el proceso de la forma correcta. Seguiremos nuestros precedentes, nuestras leyes y nuestra Constitución al pie de la letra, y certificaremos al ganador de las elecciones presidenciales de 2020", sentenció.

"No seremos desviados de nuestro deber", ha aseverado por su parte la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, cuyo despacho incluso fue ocupado por uno de los asaltantes en la tarde del miércoles, un hombre que no dudó en fotografiarse con los pies sobre la mesa de la tercera autoridad del país.

Trump promete una "transición ordenada" aunque no acepta los resultados

El presidente saliente asegura que facilitará una "transición ordenada", a pesar de que insiste en su "desacuerdo con los resultados" de las elecciones del pasado 3 de noviembre, en las que Joe Biden se hizo con la victoria con 306 votos electorales a favor frente a los 232 de Trump.

En un comunicado enviado a través de las redes sociales de Dan Scavino, uno de sus asesores de comunicación, el candidato republicano ha señalado que "esto representa el fin del mejor primer mandato en la historia presidencial, solo es el comienzo de nuestra lucha para hacer a Estados Unidos grande de nuevo", haciendo referencia a su lema electoral.

"A pesar de que estoy totalmente en desacuerdo con el resultado de las elecciones, y los hechos están de mi lado, sin embargo, habrá una transición ordenada el 20 de enero. Siempre he dicho que continuaríamos nuestra lucha para asegurar que solo se contaban los votos legales", ha añadido.