Con vistas a volver a subir al 'ring' para recordar su época dorada en el boxeo, Poli Díaz ha concedido una entrevista a 'EFE' en la que ha repasado su trayectoria y ha destacado las luces y sombras que le dejó el arte pugilístico.

"Para mi el boxeo ha supuesto una buena vida plagada de éxitos y fama para pasar a la historia. He conocido muchos países y a muchas personas", ha señalado 'El Potro de Vallecas'.

Esta vida de lujo y fama le permitió conocer a la esfera más alta de la sociedad y codearse con ella: "He ido a la Zarzuela y me ha recibido el rey emérito, Juan Carlos I, que me decía 'llámame de tú, Poli'. Casi nada".

"He desayunado con Sophia Loren y he salido de parranda con Diego Armando Maradona, que en paz descanse. Silvester Stallone me regaló un póster original de Rocky firmado por él: 'Para el Potro de Vallecas de tu amigo el Potro Italiano'. El gran Bud Spencer me invitaba a sus rodajes", ha añadido.

Sin embargo, y a pesar de todos los 'privilegios' de los que disfrutó, Poli se queda con el "cariño y respeto" del público: "Del boxeo me quedo sobre todo con el cariño y respeto de las personas, es lo que me llena".

Aunque hayan pasado muchos años desde su retirada, el exboxeador aún sigue levantado la expectación de las masas: "Con 53 años voy por la calle y es alucinante. Antonio (su representante) me dice siempre: 'Potro, no pasamos más por la Gran Vía ni por Sol'. Yo no sé cuantas fotos me habré hecho desde que llegué a Madrid la última vez, pero mínimo cinco mil".

Paralelamente, en relación a sus adicciones, afirma que "eso está ya superado". "Los golpes de la vida son infinitamente peores que los del ring", señala.

"Entre amateurs y profesionales he disputado 108 combates, he sido ocho veces campeón de Europa y en el cuadrilátero ningún boxeador me ha hecho daño. Fuera de él mucha gente. Y ojo, yo a mi mismo el primero. No voy a culpar a nadie sin antes no hacerlo contra mi mismo", zanja.