Con la temporada finiquitada en el 'Gran Circo', es hora de pasar revista de lo acaecido durante el año en el campeonato. Relegado a la mitad baja de la clasificación del Mundial de Constructores tras Mercedes, Red Bull, McLaren, Racing Point y Renault, el rendimiento de Ferrari ha sido de lo más cuestionado de la campaña.

Con Sebastian Vettel ya con la mente puesta en Aston Martin, Charles Leclerc ha sido el encargado de echar la vista atrás: "2020 ha sido un año muy difícil en muchos sentidos. Si hablamos del coche, ha sido un año complicado y no esperábamos tener tantos problemas. Hubo un momento en el que tuvimos que aceptar esta situación para poder analizarla y tratar de mejorar. Estoy satisfecho de eso, a pesar de que ha sido difícil. Olvidar esta temporada no sería lo correcto, porque cuando creces más es en estos momentos. Yo lo he sentido como piloto y creo que también nos ayudará como equipo. Hemos encontrado las cosas que nos harán mejorar en el futuro".

A su vez, ha reconocido que espera con ilusión la nueva temporada, en la que se desea que tanto Carlos Sainz como él expriman al máximo el renovado SF21. Hacia el madrileño, el monegasco no tiene más que buenas palabras: "No conozco mucho a Carlos, pero cuando llegó a la F1 siempre fue una persona servicial y hablábamos a menudo. Tiene talento y estoy deseando trabajar con él".

Sin embargo, sí ha reconocido en 'Sky Italia F1' que no mantiene una gran relación con Verstappen desde que ambos comenzaron a competir en karting. Y es que tanto Max como Charles nacieron en 1997, por lo que han ido creciendo en el mundo del motor casi al mismo tiempo (el neerlandés recaló antes en Fórmula 1).

"Cuando éramos niños no nos podíamos ni ver, pero ahora ha pasado el tiempo y somos más maduros. Hablamos y hemos hecho grandes progresos. Max es un buen tipo, pero, cuando nos ponemos el casco, la rivalidad que teníamos en el karting vuelve a estar ahí", ha explicado Leclerc, que ya tuvo un incidente con Verstappen en el Gran Premio de Sakhir tras una mal frenada del de Ferrari en la primera vuelta que acabó con los dos 'fuera de juego'.

Paralelamente, el piloto de los de Maranello ha señalado que lo que más le molesta es que le tachen de "arrogante", ya que es una actitud que, dice, no se adapta a su persona.

"Lo que más me molesta es que me critiquen por arrogante, porque sé bien que yo no he cambiado. Cuanto más lejos llego en mi carrera como piloto, más gente quiere hacerse mi amiga. Y eso no es por mí como persona, sino porque soy un piloto de Ferrari. Por eso me cierro un poco. Pero eso no es arrogancia. Yo no he cambiado en ese sentido. Tanto mi padre como Jules Bianchi me dijeron siempre que mantuviera los pies en el suelo. En mi carrera todo ha ocurrido muy rápido, pero siempre he tenido presente ese consejo. Es por eso que la palabra 'arrogancia' me molesta más que el resto", ha zanjado el monegasco.