Tras dos años de receso en el 'Gran Circo' en los que probó otras disciplinas como el WEC, el Dakar o la Indy, Fernando Alonso decidió remontar el sendero de la Fórmula 1 de la mano de Alpine, antiguo Renault, escudería con la que ganó el Mundial en dos ocasiones (2005 y 2006).

Sin embargo, su regreso a la categoría reina no ha sido el esperado. Con la pandemia azotando al sector y provocando que tan solo haya habido día y medio de pretemporada, el nivel del asturiano no ha sido el esperado a manos del A521.

Imola y Portimao han visto destellos de la 'magia' de Fernando, pero en Baréin o Mónaco se ha visto a Alonso luchando por que el monoplaza no le manejase a él.

En declaraciones a 'Racer', el ovetense ha reconocido que le está costando más de lo que esperaba adaptarse a la 'nueva' categoría: "Tal vez está siendo un poco más difícil de lo que esperaba".

"No es que haya dado por sentado que los resultados iban a venir automáticamente, sabía que la preparación era necesaria, las horas en el simulador y los test (con el coche) de 2018 en Bahréin y Abu Dabi eran necesarios. Así que anticipé la dificultad, pero todavía estoy sufriendo para maximizar el potencial del coche", explia.

"Creo que tiene algo que ver con la filosofía Renault/Alpine también. La mayoría de los pilotos que vinieron aquí, en su primer año sufrieron. Creemos que tenemos alguna idea de cuál es la causa de esto, pero necesito más tiempo. Pensé que estaría al 100% en tres o cuatro carreras y creo que me llevará ocho o nueve", añade.

Sin embargo, Alonso afirma que ahora está disfrutando de aspectos que antes aborrecía: "Creo sinceramente que la cantidad de alegría y emoción es probablemente mayor de lo que esperaba. Estoy disfrutando mucho cada vuelta. Y estoy disfrutando de la preparación, de las reuniones sobre la configuración del coche, de cosas que antes eran la peor parte del fin de semana. Ahora no sólo disfruto del tiempo en pista. Me sorprende eso, porque no puedes planear lo que sentirás cuando vuelvas".

¿Puede Alpine luchar por el Mundial?

Como es evidente, esta temporada Alpine tratará de superar a los que hasta ahora son sus rivales directos: Aston Martin y Alpha Tauri. Sin embargo, de cara a la próxima, Fernando confía en que se empiece a cimentar un futuro Mundial.

"Si estamos en condiciones de luchar por el campeonato, esperemos que en 2022, 2023, 2024 o cuando sea, debemos estar listos como equipo para sobrellevar esa presión y tener una metodología que sea una prueba válida en momentos estresantes. Estamos tratando de hacerlo en paralelo a la campaña de 2021", ha señalado el asturiano.

"Creo que Alpine está listo al 90%. Hay cosas que siempre necesitas mejorar, incluso en los mejores equipos como Mercedes o Red Bull. Una de las paradas en boxes de Mercedes en Alemania fue de 30 segundos, cosas de ese tipo", ha añadido.

Reflexión sobre el fracaso

Fernando, veterano en éxitos y fracasos, sabe que la victoria requiere trabajo, dedicación, compromiso y una pizca de suerte. Por ello problemas como la tuerca de Bottas o su envoltorio de sándwich en Baréin son la antesala del aprendizaje.

"Necesitas fracasar durante un fin de semana o un campeonato para aprender; cosas que suceden y provocan pequeños cambios en la estructura y la organización para ser mejor la próxima vez", asevera Alonso.

"No estamos cometiendo demasiados errores, así que creo que el equipo está en muy buena forma, pero siempre hay cosas que aprendemos cada fin de semana y mejoramos para el próximo. Así que durante las 18 carreras restantes, daremos otros 18 pequeños pasos más en esa dirección", zanja.