Un nuevo motor para tener más potencia, pero con el hándicap de comenzar la carrera desde el último lugar. Eso le ocurrirá a Carlos Sainz este fin de semana en Turquía, donde Ferrari ha decidido estrenar su nuevo motor híbrido tal y como hiciera Charles Leclerc en Sochi.

El español parece no estar preocupado por partir desde atrás. "No se siente tan mal, es comenzar el fin de semana con un nuevo motor, lo que significa tener un rendimiento un poquito mejor, es una actualización en el desarrollo del equipo, entonces no puedo estar decepcionado, obviamente hay que pagar el precio comenzando desde el fondo", ha afirmado en la rueda de prensa de este jueves.

Además, ha lanzado un mensaje a sus rivales: "Tengo un buen récord comenzando desde el fondo estos último años, entonces estoy un poco emocionado, porque el foco está en preparar la carrera y en encontrar el mejor set up para el coche. Está bien tener un fin de semana diferente, no hay nada que perder".

La clave será si Turquía es un buen fin de semana para adelantar. Así lo explica: "El año pasado había poco agarre, por lo que fue particularmente difícil seguir con los inter, el único que tenías era de la aerodinámica. Era muy difícil estar cerca del coche de adelante. En el pasado se ha visto que es posible adelantar, pero creo que vamos a depender completamente de las condiciones climáticas".

 

El agarre será fundamental y han sido continuas las preguntas en rueda de prensa a los pilotos: "Todos esperamos más agarre que el año pasado, será un poco sorpresa si nos encontramos con las mismas condiciones que el año pasado".

"Si es similar a Portimao, donde el agarre no es alto, pero está bien, será entretenido. Si es como Barcelona o Silverstone, donde el agarre es alto, también será emocionante, porque habrá problemas con los neumáticos. En lo personal, me gustaría que sea la opción más extrema, porque me daría más oportunidades", ha finalizado el de Ferrari, que viene de un brillante podio en el GP de Rusia.