El pasado sábado se produjeron en el RCDE Stadium, campo del Espanyol, unos lamentables gritos racistas contra Iñaki Williams cuando se retiraba por el terreno de juego por la zona donde se encontraban los aficionados más radicales. Y el vicepresidente del club catalán, Carlos García Pont, restó importancia a los hechos. "Parece que lo más importante que ha pasado este fin de semana son estos gritos", declaró en 'El Partidazo' de Cope.

"Fue un sector minoritario y no la grada de animación", prosiguió el directivo que aseguró que estos cánticos "tan altos no serían" para no haberse percatado el colegiado, Sánchez Martínez, que posteriormente no lo reflejó en el acta. La RFEF defendió al colegiado en un comunicado emitido este domingo en el que aseguró que "no se percató" de la situación.

"Estamos colaborando con la Liga para que estas cosas no pasen", indicó García Pont, que finalizó su intervención acusando a los medios de comunicación de dar una visibilidad "desproporcionada" a los acontecimientos.

Comunicado del Espanyol

El RCD Espanyol emitió un comunicado en el que informaba sobre la investigación de las imágenes del momento en el que se lanzaron gritos racistas, concluyendo que se había identificado a 12 personas.

Sus sanciones "pueden acarrear la suspensión de los carnets de abonado y de socio y la expulsión de toda actividad que realice la entidad blanquiazul", como reza el comunicado del club.

 

Este es el contenido íntegro del comunicado del Espanyol:

Una vez realizado el pertinente y exhaustivo análisis de las imágenes de vídeo de los hechos acontecidos el pasado sábado, en los que se profirieron gritos de carácter racista al jugador Iñaki Williams, el RCD Espanyol de Barcelona ha determinado la implicación de 12 individuos en los sectores 107 y 108, todos ellos ubicados fuera del espacio que ocupa la Grada de Animación. Nueve de los cuales son socios, mientras que tres de ellos son compradores ocasionales de entradas.

El club elevará este completo informe al Comité de Disciplina Social para determinar las medidas oportunas recogidas en el Reglamento de Disciplina Interno del club, y que pueden acarrear la suspensión de los carnets de abonado y de socio y la expulsión de toda actividad que realice la entidad blanquiazul.

Asimismo, el club ha trasladado su informe a los órganos policiales que elaboran las diligencias para que en su caso depuren las posibles responsabilidades penales.

El RCD Espanyol de Barcelona reitera, una vez más, su enérgica condena ante cualquier muestra de carácter racista y violento. Nuestra entidad, en sus 119 años de historia, siempre ha abogado por valores estrictamente deportivos como el respeto por el rival, el trabajo y el sacrifico, por encima de cualquier resultado.