El actual portero del Arsenal, Bernd Leno, ha concedido una entrevista al medio 'Sky Sports', donde, entre otros temas, ha revelado que no lee los mensajes de las redes sociales. Y el motivo de su inactividad en ellas se debe a un duro mensaje que recibió cuando era el meta del Bayer Leverkusen. "Haz como Enke". Ese fue el duro comentario de un aficionado tras una mal partido del alemán con el conjunto germano.

El duro texto hacía alusión a Robert Enke, guardameta alemán que militó en el FC Barcelona y Fenerbahce, entre otros equipos. El cancerbero se suicidó en 2009 saltando a las vías del tren en la ciudad de Hanover, a causa de una depresión.

El hoy meta de los 'gunners' recuerda aquel desagradable episodio, a partir del cual dejó de leer mensajes en redes sociales. "Desde que leí aquello me di cuenta de que hay demasiada gente estúpida en las redes. Esa es la razón por la que no las leo ni cuando lo hago bien. No lo necesito, no me hace ningún bien y es perder el tiempo", dice Leno.

Desgraciadamente las amenazas de muerte no son de extrañar en Inglaterra, donde a través de las redes se cometen graves insultos de todo tipo hacia futbolistas, entrenadores y árbitros. El ex del Leverkusen intenta mantenerse alejado de este tipo de comentarios y afirma que no hacen ningún bien al fútbol.

"Hay demasiada gente que se esconde detrás de sus ordenadores para hacerte sentir mal. Muchas veces utilizan el racismo o insultan a tu familia. No me gusta y no lo leo. Puede afectar a tu vida. ¿Qué sentido tiene?", reflexiona el alemán.

LA FA manda un comunicado para frenar los abusos

El 11 de febrero la federación inglesa (FA) ya tomó cartas en el asunto tras los episodios de insultos racistas y amenazas hacia Antony Martial, Marcus Rashford o al árbitro Mike Dean. El organismo del fútbol británico decidió enviar un comunicado dirigido a los creadores de Facebook y Twitter para que eviten los mensajes de odio y de racismo en sus plataformas y que se pueda identificar a los responsables.

 

"Los jugadores, árbitros, entrenadores y entrenadores de cualquier origen y origen y en cualquier nivel de fútbol deberían poder participar en el juego sin tener que soportar abusos ilegales. Nosotros, los líderes del fútbol inglés, haremos todo lo posible para protegerlos, pero no podremos lograrlo hasta que cambie la capacidad de los delincuentes de permanecer en el anonimato", señala el CEO de la FA, Mark Bullingham, en la carta.