Las continuas crisis que está sufriendo la población en los últimos años, desde las económicas hasta las derivadas de la pandemia de coronavirus o el cambio climático, han vuelto a poner sobre la mesa de los científicos el debate sobre la supervivencia del ser humano. ¿Está abocada nuestra especie a la extinción inevitable? No lo creen así algunos expertos, como Jekan Thanga y el equipo de investigadores de la Universidad de Arizona (EEUU) que le acompaña, que han puesto sobre la mesa una iniciativa tan extendida como discutida en los últimos días.

Su propuesta consiste en enviar un depósito de 6,7 millones de espermatozoides y óvulos a la Luna a modo de "póliza de seguro global moderna". Esto es, un banco de espermatozoides y óvulos al que se recurriría en caso de ser necesaria una repoblación. Así lo ha expuesto el diario 'New York Post', que ha informado de que esta idea fue expuesta durante la Conferencia Aeroespacial del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (AESS por sus siglas en inglés ).

"Proponemos el desarrollo de un Arca moderna que se alojará dentro de los tubos de lava lunares", ha explicado Thanga en un vídeo compartido en Youtube en el que explica los objetivos de su proyecto: "El arca albergaría huevos, espermatozoides, semillas y otra materia de ADN de todas las especies en peligro de extinción en la Tierra. Serviría como una póliza de seguro global". La razón, según ha explicado el profesor asistente de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial en la Universidad de Arizona, es que "la Tierra enfrenta una gran probabilidad de peligros por desastres naturales y amenazas humanas, como una guerra nuclear global, que podría acabar con una gran cantidad de especies en poco tiempo".

Pero ¿por qué tubos de lava lunares? Según Thanga, es probable que estos túneles, que se comenzaron a descubrir en 2013, hayan permanecido "prístinos durante 3.000 o 4.000 millones de años" y se encuentran a "sólo cuatro o cinco días de la Tierra", lo que los convierte en un "excelente refugio contra los cambios de temperatura de la superficie lunar, la radiación cósmica y los micrometeoritos". De esta forma, según ha proseguido el investigador, este depósito "albergaría a especies en peligro de extinción en condiciones criogénicas de -180 C y más frías".

Esto hace, según Thanga, que estas células y restos humanos "puedan ser guardados hasta que la tecnología avance lo suficiente para luego reintroducir estas especies; en otras palabras, guardarlos para otro día". No obstante, el investigador ya ha advertido de las dificultades que presentaría llevar a cabo una iniciativa de tal calibre: "Nuestra investigación muestra que se necesitan nuevas tecnologías para hacer posible esta iniciativa. Requerirá inversiones sustanciales y avances en robótica para operar en condiciones criogénicas".

Actualmente existe en nuestro planeta un proyecto de características similares al expuesto por Jekan Thanga en la Luna, con la salvedad de que se encuentra en Noruega. Se trata del Banco Mundial de Semillas de Svalbard, un almacén subterráneo de semillas de dimensiones considerables que contiene miles de plantas de cultivo de todo el mundo, ubicado en la isla de Spitsbergen, en el archipiélago de Svalbard. Esta cámara global de semillas tiene una extensión superior a los mil metros cuadrados, y está construida de tal manera que puede aguantar casi cualquier impacto externo, como erupciones volcánicas, terremotos de hasta grado 10, radiación solar e incluso tiene en cuenta el permafrost si sufriera un fallo eléctrico.