Ha pasado ya más de medio año desde que despegó de la Tierra el rover Perseverance, ese vehículo de exploración espacial diseñado por la NASA y que ahora veremos aterrizar sobre la superficie de Marte. La operación, con la que la agencia estadounidense puede sumar un nuevo capítulo a sus éxitos espaciales, forma parte de la misión Mars 2020 y podría marcar un antes y un después en la historia de la astronomía y de la humanidad, en caso de que finalmente se encuentren restos de vida en el planeta rojo.

El aterrizaje tendrá lugar este jueves 18 de febrero de 2021 a las 21:55h hora peninsular española. Puedes seguirlo en los canales oficiales de la NASA, en el canal de YouTube del Centro de Astrobiología y en el minuto a minuto que te ofrecemos en laSexta.com.

 

Una travesía de siete meses y un trabajo de diez años

El rover Perseverance despegó de Cabo Cañaveral, en Florida, Estados Unidos, el 30 de julio de 2020. Detrás de este lanzamiento había miles de ingenieros, científicos y especialistas que llevaban trabajando y planificando la misión Mars 2020 durante una década desde los distintos centros de la NASA en el país. Desde su envío, la nave ha recorrido 470,7 millones de kilómetros en un período de siete meses, indica la agencia estadounidense.

El envío de Perseverance no fue el único que se hizo el verano pasado con destino Marte: también lo hicieron una sonda de Emiratos Árabes Unidos, que entró en la órbita marciana el pasado 9 de febrero, y otra china, que atravesó la atmósfera de Marte solo un día después. El motivo de que coincidieran en el tiempo es que en esos meses la Tierra y Marte estaban alineados en el mismo lado del Sol, algo que se produce cada 26 meses y que hace que el trayecto sea más corto, según explica la web 'Earthsky'. De esta manera, las agencias espaciales pueden ahorrar combustible y tiempo de travesía.

La nave del Perseverance, además, llevaba el nombre de 11 millones de personas que se presentaron a la campaña de la NASA 'Envía tu nombre a Marte', así como una placa en homenaje a los profesionales de la salud que siguen hoy enfrentándose a la pandemia y algo de 'arte celestialmente inspirador', según se explica en la página web de la agencia.

El aterrizaje: los 'siete minutos de terror'

Cuando el astromóvil se aproxime a la superficie de Marte, los equipos de la NASA autorizarán a la nave para empezar la etapa EDL (entrada, descenso y aterrizaje, por sus siglas en inglés). A partir de ahí, la nave funcionará de manera autónoma y sin que el personal de la NASA pueda controlar en qué punto se encuentran las maniobras. Esto se debe a que el tiempo que tardan en viajar las señales de radio desde la Tierra hasta Marte es de unos 10,5 minutos, mientras que el aterrizaje dura solo siete minutos. Por lo tanto, todo el proceso se seguirá desde la Tierra sin saber qué está ocurriendo en la superficie marciana, lo que da lugar a los llamados 'siete minutos de terror', según se detalla en un kit de prensa distribuido por la NASA.

Una de las complejidades del aterrizaje es que, en esos siete minutos, la nave espacial debe pasar de 19.312 kilómetros por hora (la velocidad que se alcanza al entrar en la atmósfera de Marte) a los 0 kilómetros por hora (cuando el vehículo se pose suavemente sobre el suelo del planeta rojo).

El proceso es el siguiente: el rover, de 3 metros de largo y 2,7 metros de ancho, viaja dentro de una nave espacial con forma de cápsula y, llegado un momento, se abre la parte inferior de esa nave, dejando caer el astromóvil sobre la superficie marciana. Por otro lado, en la parte superior de la cápsula se despliega un paracaídas de 21 metros de ancho, de modo que la nave que contenía el rover aterriza más tarde y a una distancia suficiente como para no chocar con Perseverance. Puedes observar cómo será la operación en la siguiente ilustración, distribuida por la NASA.

El rover, si todo sale como está previsto, aterrizará en el cráter Jezero, donde hace entre 3.500 y 4.000 millones de años había un lago y el delta de un río. Hasta ahora es el sitio más arriesgado del planeta rojo sobre el que se ha posado una nave especial de la NASA, por ser un lugar plagado de dunas de arena, acantilados escarpados, rocas y pequeños cráteres, detalla la NASA en su web.

El objetivo, buscar restos de vida en Marte

"Es la primera vez en la historia que vamos a Marte con una misión explícita de encontrar vida en otro mundo", dijo durante una conferencia de prensa el administrador de la NASA Jim Bridenstine. La meta, por tanto, está clara: hallar signos de vida microbiana antigua y poder responder a la pregunta '¿hubo alguna vez vida en Marte?'

Para ello, Perseverance se ha diseñado de modo que pueda actuar como un astrobiólogo: recolectará y almacenará muestras de microfósiles en las rocas y en la tierra para traerlas a nuestro planeta en futuras misiones y aquí analizarlas, de acuerdo con los objetivos descritos en la web de la NASA. Serán las primeras muestras que llegan a la Tierra desde Marte, al margen de los meteoritos marcianos, pero tendremos que esperar hasta la década de 2030 para recibirlas.

Además, el rover Perseverance tiene otras dos cualidades que lo hacen único, como indica la NASA. Por un lado, está considerada la máquina más limpia jamás enviada a Marte. Es decir, su diseño permite que las muestras marcianas no se contaminen con microbios de la Tierra y así se evitan interpretaciones erróneas en los análisis. Por otra parte, es el vehículo más rápido de todos los que se han enviado hasta ahora al planeta rojo: circulará a la 'trepidante' velocidad de 0,16 kilómetros por hora, tres veces más que los astromóviles anteriores. Esto permitirá a Perseverance realizar una travesía de aproximadamente 24 kilómetros en los dos años que en principio dura la misión.

Perseverance no estará solo: irá un helicóptero con él

La intención de la NASA es que, después del aterrizaje, el rover encuentre una zona más llana en el cráter para dejar caer a Ingenuity, un helicóptero de solo 1,8 kilogramos que cuenta con cuatro palas de fibra de carbono, celdas solares y baterías.

La superficie plana servirá como helipuerto y desde ahí Ingenuity realizará cinco vuelos de prueba durante un período de 30 días, que serán grabados desde la cámara del rover. El objetivo es comprobar si estos vuelos son viables de cara a enviar aviones robóticos más avanzados en futuras misiones a Marte, apunta la NASA. Será, además, el primer helicóptero en volar sobre otro planeta distinto al nuestro.