Este fin de semana se han registrado dos terremotos en la provincia de Valencia, hace unos meses se detectaron varios de mayor importancia en Granada, en los últimos años hemos sufrido algunos históricos en España, como los de Lorca o el Mar de Alborán… Pero el temblor del suelo por motivos geológicos no es ni mucho menos exclusivo de nuestro país y ni siquiera de nuestro planeta, ya que la NASA ha demostrado que en Marte también hay terremotos, aunque de momento ninguno tan fuerte a nivel superficial como los que se han registrado aquí.

De hecho, la misión de la NASA 'InSight' ha detectado esta semana dos sismos "fuertes y claros" en el planeta vecino de magnitudes 3,3 y 3,1 en la escala de Richter, que tuvieron lugar los días 7 y 18 de marzo, explica la agencia estadounidense en su web. Estos dos terremotos son ligeramente más bruscos que otros dos que se detectaron anteriormente en la misma zona, llamada Cerberus Fossae, de magnitudes 3,6 y 3,5.

 

¿Por qué se producen y cómo son estos terremotos?

La causa de estos temblores no está en el desplazamiento de la superficie de Marte (ya que el planeta rojo no tiene placas tectónicas como la Tierra) sino en la actividad volcánica de algunas regiones de este planeta. Esto se debe a que, cuando el magma ubicado en las profundidades marcianas se enfría y se contrae, provoca una deformación en la litosfera que da lugar a los movimientos sísmicos, según un artículo de 'El País'. Eso sí, la actividad volcánica actual está muy lejos de la que Marte tuvo hace millones de años, cuando hizo aparecer los mayores volcanes del sistema solar y, entre otros, el Monte Olimpo, que supera en más del doble a la altura del Everest.

Los terremotos ocurridos en Marte pueden ser de dos tipos: más parecidos a los de la Tierra, si las ondas sísmicas viajan de forma más directa, o similares a los de la Luna, si las ondas se desplazan de manera más dispersa, explica la NASA. Según los científicos de la agencia, los cuatro temblores más recientes se encuentran en un punto intermedio entre ambas categorías.

Además, los terremotos en Marte tienen lugar a una profundidad mayor que los que suceden en la Tierra. Los dos detectados en marzo, por ejemplo, se han producido a 50 kilómetros de profundidad de la superficie marciana, mientras que en nuestro planeta suelen ocurrir a 5 kilómetros de la corteza terrestre. "Es por eso que son muchos más difíciles de sentir. Si estuviéramos en Marte, probablemente no los notaríamos", explica la subdirectora de la misión 'InSight', Suzanne Smrekar, en la web de la NASA.

'Insight', el sismógrafo más preciso hasta la fecha

La sonda 'InSight' aterrizó en Marte en noviembre de 2018 con el objetivo de entender mejor el comportamiento geológico de este planeta, y solo en el primer año y medio registró 174 terremotos en su superficie. Además, en los cerca de tres años que lleva el aparato en Marte, se han detectado alrededor de 500 sismos, aunque estos cuatro últimos son los más fuertes y los que más información pueden ofrecer sobre el manto y el núcleo del planeta vecino, señala este comunicado de la NASA.

Las mediciones se hacen a través del instrumento SEIS (Seismic Experiment for Interior Structure), que cuenta con un escudo para protegerlo del viento y de los cambios de temperatura y que se introduce en el suelo marciano para detectar mejor los movimientos. La maniobra, en cualquier caso, no es sencilla, porque en Marte las vibraciones son 500 veces más silenciosas que los temblores débiles en la Tierra, lo que exige contar con un sismógrafo muy sensible. De hecho, la misión 'InSight' no es la primera que se envía al planeta rojo para estudiar la geofísica marciana, pero sí ha sido la única capaz de registrar movimientos más específicos que el viento, lo que da muestras de su gran precisión.

 

Además de detectar los movimientos originados en las profundidades del planeta, este aparato ofrece información relevante sobre el clima marciano. Uno de sus principales estudios tiene relación con los llamados 'diablos del polvo', unos remolinos que se elevan hasta kilómetros, hasta el punto de que son visibles desde el espacio, y que también influyen en los terremotos, porque levantan tanto polvo que la sonda capta inclinaciones en el suelo, explica un artículo publicado en la Universidad de Arizona.

De hecho, los sismos provocados por las erupciones volcánicas se perciben mejor cuando los vientos marcianos se calman y las condiciones alrededor del 'InSight' se tranquilizan. Esto suele ocurrir cuando es verano en el hemisferio norte del planeta rojo y después del anochecer, es decir, exactamente las circunstancias en las que se han producido los dos terremotos registrados en marzo, apunta el comunicado de la NASA.

Otro hito: el helicóptero 'Ingenuity' ya se ha posado en la superficie de Marte

Los ingenieros espaciales de la NASA no solo tienen la vista puesta en Marte estos días por los terremotos detectados por el 'InSight', sino también porque este domingo el helicóptero 'Ingenuity', que viajó dentro del rover Perseverance, se ha desprendido del vehículo espacial para tocar tierra en el planeta rojo, en un recorrido de solo 10 centímetros.

Desde el aterrizaje del rover el pasado 18 de febrero, 'Ingenuity' ha permanecido en el Perseverance para recargar sus baterías, y ahora ya está sobre la superficie de Marte esperando a efectuar el primero de los cinco vuelos programados. Según el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, el evento se producirá, como pronto, este domingo 11 de abril, y será histórico por ser la primera vez que un helicóptero sobrevolará otro planeta distinto a la Tierra.

La operación, que se llevará a cabo de forma autónoma y sin la intervención humana, durará 30 segundos y permitirá a 'Ingenuity' elevarse 3 metros sobre la superficie de Marte. Después de este primer vuelo se realizarán otros cuatro más largos y difíciles en un período de 30 días, con el objetivo de comprobar si estas maniobras son viables de cara a enviar aviones robóticos más avanzados en futuras misiones a Marte, apunta la NASA en una nota de prensa.