Este jueves 18 de febrero, si todo sale como debe, se va a escribir un nuevo capítulo en la historia de la astronomía, porque el rover Perseverance de la NASA va a aterrizar en Marte después de su lanzamiento el 30 de julio de 2020. La operación entra dentro de la misión Mars2020 y su objetivo es encontrar restos de vida antigua en el planeta rojo y traerlos de vuelta a la Tierra para su análisis.

Desde que la nave despegó de Cabo Cañaveral en Florida, Estados Unidos, han pasado 202 días. Pero esto no significa que este sea el tiempo exacto que se tarda en llegar desde la Tierra hasta Marte. En este viaje 'interplanetario' influyen muchos otros factores, como la distancia a la que se encuentren los planetas en un momento específico o la nave espacial que se utilice. Así que no hay una respuesta única.

La distancia, cambiante por el movimiento de los planetas

Por un lado, es importante señalar que la posición de la Tierra respecto al planeta rojo no siempre es la misma por los movimientos de traslación alrededor del Sol. Marte es el segundo planeta más cercano al nuestro después de Venus, pero la distancia cambia constantemente, por lo que habría que estudiar cuál es el momento en el que estos dos cuerpos están más cerca.

Este supuesto se da cuando Marte está en su punto más cercano al Sol (el perihelio) y cuando la Tierra está en el punto más lejano (el afelio). En este caso, los planetas estarían a la 'pequeña' distancia de 54,6 millones de kilómetros. Sin embargo, esto nunca ha sucedido desde que se tienen registros y la mayor aproximación conocida entre la Tierra y Marte se dio en 2003, cuando se situaron a 56 millones de kilómetros, según la NASA.

En cambio, el momento en el que estos dos planetas están más alejados entre sí se produce cuando ambos están en su punto más lejano con respecto al Sol y cuando, además, cada uno se encuentra a un lado de nuestra estrella, es decir, en puntos opuestos de la órbita. En este caso, la distancia entre la Tierra y Marte aumenta hasta los 400 millones de kilómetros. La media, por tanto, es de 225 millones de kilómetros que separan a un planeta y otro, informa la NASA.

En el caso del Perseverance, el lanzamiento se produjo cuando la Tierra y Marte se encontraban más cercanos entre sí, algo que sucede cada 26 meses y que en astronomía se conoce como 'oposición', según la web Astromia. Precisamente esta circunstancia también la aprovecharon las agencias espaciales de Emiratos Árabes Unidos y China, que enviaron sondas al planeta rojo en las mismas fechas que la NASA. Sus naves ya han llegado a Marte: lo hicieron el 9 y 10 de febrero de este año, respectivamente.

La nave espacial y si hay tripulación o no, otros factores clave

Por todos es sabido que no corre lo mismo un Ferrari que un Ford Fiesta. Con los vehículos espaciales sucede lo mismo: los sistemas de propulsión y los desarrollos tecnológicos de cada nave hacen que la duración de los viajes a Marte sea una u otra.

Hasta el momento, la nave que ha conseguido llegar a Marte en el menor tiempo fue la Mariner 7 de la NASA en 1969, que logró sobrevolar el planeta rojo solo 128 días después de salir de la Tierra, 74 días menos que el Perseverance. Otros vehículos más rápidos que el rover que llega hoy a Marte fueron el Mariner 6, que tardó 155 días en 1969 o el Mariner 9, que empleó 168 días en 1971.

Eso sí, también los hay más lentos que el Perseverance: el Mars Global Surveyor no llegó a Marte hasta 308 días después de despegar, en 1996, y el Viking 2 Orbiter/Lander tardó 333 días en 1975, según una lista elaborada por la web Space.com.

La nave espacial más rápida lanzada desde la Tierra formó parte de la misión New Horizons de la NASA, que salió en enero de 2006 y alcanzó una velocidad de 58.000 kilómetros por hora. Su destino, sin embargo, no era Marte, sino Plutón. Si este vehículo se hubiese mandado al planeta rojo, podría haber tardado solo 39 días, aunque el promedio calculado es de 162 días.

Además, se debe tener en cuenta que ninguna de estas naves llevaba personas en su interior: en ese caso, las operaciones habrían sido más lentas. Según el proyecto Mars One, una nave tripulada podría tardar entre 6 y 9 meses en llegar a Marte, con todos los factores (peso del vehículo, impulso, cantidad de combustible…) a su favor.