Dieciocho de julio de 2019, esa es la fecha elegida por Corvette para termina de resolver el misterio que y adura casi cuatro años. General Motors ha terminado de ocultar el que posiblemente ha sido el secreto peor guardado de la industria del automóvil norteamericano y ahora ya se puede confirmar que la siguiente generación del deportivo estadounidense está en camino y que conoceremos más de ellas en apenas tres meses.

El anuncio de la presentación del Corvette C8 ha venido acompañada de la primera imagen oficial de una de las muchas mulas de pruebas que han estado rodando a lo largo y ancho del planeta para cerciorarse de que esta nueva etapa para el fabricante estadounidense cumple con los exigentes incondicionales a la marca. Según las últimas informaciones, el coche será lanzado sobre la base Stingray, aunque con la gran novedad de que el motor V8 de 6.2 litros de la versión de acceso pasará de estar situado en posición delantera a encontrar una nueva ubicación central-trasera.

El anuncio de la fecha de presentación de la octava generación del Corvette ha venido acompañada de las imágenes oficiales de Mary Barra, el CEO de General Motors, rodando con una de las unidades de prueba alrededor de Time Square, en una iniciativa que sin duda evidencia que ya no haya nada que ocultar al público en general y que estamos muy cerca de conocer el verdadero aspecto del primer 'Vette' con una disposición de motor completamente distinta a la de sus predecesores en lo que muchos ya consideran un absoluto sacrilegio.

Los rumores han sido incesantes y además, de que se espera que haya una versión de acceso a la gama con el V8 atmosférico, también se ha elucubrado ante la posibilidad de que veamos un Corvette Híbrido que eleve su potencia por encima de los 1.000 CV y que rivalice directamente con algunos de los grandes deportivos europeos gracias a este nuevo tren motriz y a una configuración mucho más equilibrada.