Puede que a simple vista todos los helados sean más o menos parecidos, pero en realidad existen abismales diferencias entre un helado artesanal bien elaborado con productos de calidad y otro industrial o mal conservado. ¿Nos podemos fiar de todas las heladerías que nos dicen que venden helados italianos y artesanales?

Básicamente el helado es un producto que se realiza con leche batida, congelada, endulzada y concentrada y que se puede elaborar con diferentes sabores, formas y tamaños. El helado se puede comprar o hacer en casa, solo se necesita leche, huevos, azúcar, tiempo, un congelador y un poco de dedicación para poder degustar un magnífico helado hecho por nosotros mismos.

Los helados, además de refrescarnos, son una fuente de calcio, así como de proteínas y vitaminas. Es importante elegir uno que haya sido elaborado con ingredientes de calidad porque de lo contrario puede contener no solo una gran cantidad de azúcares, sino también altos niveles de grasas hidrogenadas. Estas dos cosas son peligrosas para la salud de muchas personas como las diabéticas, niños y obesos.

Claves para reconocer un helado de calidad

1. Colores suaves: los helados artesanales no tienen colores fuertes o chillones sino más bien neutros o pastel. Serán parecidos a los de la fruta fresca del sabor que sean. Por ejemplo, un buen helado de plátano no puede ser completamente amarillo.

2. Almacenamiento adecuado: en la tienda lo idea es que el helado se conserve en recipientes profundos tipo cubetas o pozos en los que su temperatura será mucho más estable que si está expuesto en un mostrador.

3. Huye de los helados que se exponen en forma de montaña. Si el helado está hinchado es muy probable que contenga grasas hidrogenadas. Estas son las que hacen posible que el helado mantenga esta forma. Son grasas permitidas por la ley, pero poco aconsejables.

4. No debe dar sed. Todos los helados llevan grasa y azúcar, pero en cantidades moderadas. Si tu helado te deja unas ganas tremendas de beber agua, lo más probable es que esté pasado de azúcar o saborizantes y no sea de buena calidad.

5. Textura fina y no muy frío. Para hacerte una idea de la textura perfecta del helado artesano imagina una crema helada. Un buen helado no tiene cristales de hielo, lo que podría significar que el helado se ha derretido y se ha vuelto a congelar.

6. Elaborado con frutas de temporada y en el sitio. Si encuentras helados de fresas en enero en una heladería supuestamente artesana… algo no encaja. Lo ideal es que trabajen con los ingredientes de temporada. Otro factor que influye a la hora de saber si estamos ante un potencial buen helado o no es la cercanía entre el punto de elaboración y el de venta. Te recomendamos que disfrutes de un helado hecho allí donde lo compres, no hay nada mejor.

7. Sabores fuera de lo común. Si tienes en cuenta que la gran mayoría de heladeros trabajan con bases de sabores y recetas casi cerradas por los fabricantes, los helados de sabores fuera de lo común nos dan una pista de que esa heladería puede estar haciendo los helados 'de verdad'.

Si has encontrado un buen helado, que lógicamente será más caro que uno industrial, y te lo llevas a casa, recuerda pasarlo del congelador a la nevera media hora antes de comerlo. ¡Buen provecho!