Ayer 26 de abril, la directora del Centro Europeo de Control y Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), Andrea Ammon, informó de que ya se han registrado más de 190 casos a nivel mundial de la hepatitis aguda de origen desconocido en niños.

La hipótesis que hasta se estudian desde la Organización Mundial de la Salud es que puede un adenovirus (exactamente el adenovirus F41) pero la causa aún no está clara.

Desde la Asociación Española de Pediatría (AEP) junto con la Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP) y la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP) hacen un llamamiento a "la cautela y a la serenidad a la población y a la opinión pública, pues no tenemos, a día de hoy, una hipótesis fiable que haga pensar en un crecimiento importante del número de nuevos casos". A día de hoy, España registra 13 casos.

"Nuestras sociedades científicas están siguiendo de manera exhaustiva las novedades que sobre el aumento de casos de hepatitis agudas en niños (algunas de ellas sin filiar, algunas de ellas graves) se han comunicado en las últimas semanas. A día de hoy no se ha identificado una causa única que justifique el aumento de casos que algunos centros han experimentado", explican.

Asimismo quieren recordar que "la alteración de las pruebas de función hepática es un fenómeno relativamente frecuente en una serie de enfermedades comunes en la infancia como son los procesos infecciosos. Así como que, en la mayoría de estos casos, la afectación hepática es leve y autolimitada, y que la aparición de casos de hepatitis aguda grave y complicada es un fenómeno habitualmente poco frecuente y no siempre relacionado con agentes infecciosos más o menos conocidos (en ocasiones se producen en el contexto de intoxicaciones, interacciones medicamentosas o enfermedades crónicas hepáticas ya existentes)".

Los expertos informan también que las sociedad científicas citadas anteriormente están recomendando que "los profesionales implicados en la Atención Pediátrica extremen su vigilancia ante la posible aparición de nuevos casos de hepatitis graves, de cara a poder establecer un diagnóstico y tratamiento adecuados, así como registrar y comunicar los mismos".

La hepatitis infantil

La hepatitis es una inflamación del hígado que cursa con una elevación en sangre de unas proteínas llamadas transaminasas. "Las causas que pueden ocasionar este proceso inflamatorio son múltiples y, dependiendo de la edad del paciente, habrá algunas más o menos prevalentes", explican los expertos de la AEP.

En la edad infantil, la causa más común de las hepatitis son de origen infeccioso y dentro de estas, las víricas. Es decir, normalmente, las hepatitis en la edad pediátrica están causadas por virus. No hay que olvidar no obstante, "las causas tóxicas, como el uso de fármacos o hierbas medicinales, o las inmunológicas. También puede haber causas crónicas originadas por enfermedades metabólicas o genéticas".

En circunstancias normales -aseguran los especialistas- "lo más habitual es que las hepatitis cursen con pocos síntomas o con síntomas generales como el cansancio marcado, dolor abdominal, náuseas, vómitos o diarrea".

Por otro lado, "los síntomas más específicos de hepatitis son la ictericia, que es la coloración amarilla de piel y mucosas; la coluria, que es la coloración oscura de la orina; o incluso la acolia, que son deposiciones de color muy claro. También se puede presentar picor en la piel. Ante la aparición de alguno de estos signos, se aconseja acudir a un centro médico para ser evaluado por un pediatra".