Ómicron -aunque también delta- ha arrasado durante estas Navidades y pos-Navidades. Sin embargo, gracias a las vacunas, las consecuencias han sido completamente diferentes a las que teníamos hace justo un año. Sí, las vacunas salvan vidas.

Eso sí, nunca hasta la fecha habíamos registrado en una misma ola una incidencia tan alta de casos y esto, por desgracia, también tiene sus consecuencias a nivel hospitalario. No olvidemos que ómicron es más contagiosa que las demás variantes y además, causa más reinfecciones)

Así, es importante que todavía no bajemos la guardia en determinadas situaciones. Insistimos: sólo en determinadas situaciones. Los últimos datos, no obstante, apuntan a que probablemente esta semana llegaremos al pico de esta ola y empezaría por tanto, a decrecer la incidencia.

"Cada vez hay más datos que apuntan a que ómicron es más leve, o al menos más leve que delta (pero no debemos olvidar el efecto de las vacunas)", afirma a laSexta la doctora Olga Mediano, neumóloga y coordinadora del Área de Trastornos del Sueño-Ventilación Mecánica de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Sin embargo, lo que pasa es que "si el número de infectados se dispara, el número absoluto de personas que acaban ingresando termina siendo mayor", explica la experta. Y así se está demostrando: la sexta ola ha superado en ingresos a la cuarta y a la quinta ola. Con la implicación que ello conlleva: dejar de atender otras patologías o desplazar lo no prioritario o lo no programado. La salud y el sistema quedan resentidos.

La gran cantidad de contagios que ha supuesto ómicron ha dibujado un escenario donde la Atención Primaria se ha visto desbordada: "El nivel de infecciones es tal alto que sólo con realizar tests, partes de baja y estudios de contactos se bloquea la Atención Primaria y no hay tiempo para dedicar a los pacientes con otras enfermedades o con otros factores de riesgo que no sean COVID".

Y al colapsarse la Primaria, hay una implicación directa en las Urgencias, "porque quien no es atendido en la Primaria se va a Urgencias a que lo atiendan, por lo que la atención al resto de patologías, se ve también resentida. Por ello, es necesario replantearse la estrategia", añade la doctora".

Porque además puede que como dice la Organización Mundial de la Salud (OMS) ómicron no sea el final, pues "cuanto más circule el virus, más riesgo hay de una nueva variante más mortal", sostuvo la semana pasada el doctor Bruce Aylward, asesor sénior de la OMS.

Por lo que "el ir buscando el virus no es buena idea", afirma Mediano, ya que como dijo en Más Vale Tarde el doctor Juan Martínez Hernández, "infectarse con ómicron no da ninguna inmunidad permanente". Además, tampoco podemos olvidarnos del COVID persistente, señala la doctora: "No sabemos aún cómo será, llevamos muy poco tiempo para poder decir aún si habrá síntomas que persistan o no".

5 cosas en las que no relajarse

Por fortuna las vacunas han cambiado por completo las consecuencias más dramáticas del virus y podemos hacer una "vida normal" aunque aún lejos de la ansiada vieja normalidad. Pero es importante sobre todo cuando la incidencia es tan alta como lo es ahora, no descuidar estos 5 aspectos o situaciones de nuestra vida cotidiana.

1. Vacunación

Lo primero sin duda es la vacunación porque son las vacunas las que están salvando vidas y en la gran mayoría de casos, evitando el COVID grave. Además, y para controlar la pandemia, es importante que las vacunas lleguen a todo el mundo.

Así, si aún no nos hemos vacunado, es importante hacerlo. Igual que vacunarnos con nuestras dosis de refuerzo según nos vaya tocando, por edad o factores de riesgo. La semana pasada ya se aprobó, también, la tercera dosis de la vacuna para mayores de 18 años. En este artículo resolvemos todas las dudas sobre cuándo tenemos que ir a vacunarnos si acabamos de pasar recientemente el COVID o incluso si estamos contagiados en este mismo momento.

2. Espacios cerrados

"El control de los espacios cerrados sigue siendo fundamental", asegura la doctora Mediano. Porque es en interiores mal ventilados donde el virus tiene más capacidad para circular. Por lo que "cuando estemos en interiores o espacios cerrados es importante hacer un buen uso de la mascarilla -mejor aún si es FFP2- siempre que estemos con no convivientes, y que haya una buena ventilación o filtración de aire".

Sabemos que los espacios al aire libre son seguros, en cuanto a transmisión, siempre que tengamos una distancia prudencial con la otra persona.

3. Control de síntomas con tests de antígenos

Sin duda han sido uno de los máximos reclamos durante este último mes. Pero son una herramienta imprescindible para controlar la pandemia y poder también estar más seguros. Por lo que sería importante que cuando tuviéramos síntomas compatibles con COVID, nos hiciéramos un test de antígenos para así evitar acudir a lugar de trabajo, salir... y diseminar más aún el virus. Es importante que la población tenga esa implicación", aconseja la doctora Mediano.

Igualmente, es un herramienta útil para estar más tranquilos ante una quedada o una cita -realizarnos el test justo antes de ese momento, de la cena o la comida que tengamos. Bien es cierto que si vamos a estar con personas de riesgo, además del test, "sería importante no descuidar las demás precauciones como la distancia social y sobre todo la mascarilla, sobre todo en momentos de tan alta incidencia".

4. Atención a los contactos

Es sin duda una buena herramienta ya que ahora cada vez es más difícil los rastreos por el amplio número de casos. Por ello, aconseja la experta, si sabemos que hemos estado en contacto estrecho con un positivo, sería recomendable realizarnos un test de antígenos a los 3 o 4 días de ese contacto o incluso antes, si aparecen síntomas. Así como tener la precaución de minimizar nuestros contactos o no ir a ver durante esos días a personas vulnerables.

5. Aglomeraciones

Por último, con una incidencia tan alta como la de ahora, mejor evitar las aglomeraciones o si no se puede o no queremos, usar una mascarilla FFP2 bien ajustada. "Si ahora, con tantos contagios, se pueden evitar, mucho mejor", concluye.