TERUEL
Descubre la Escalinata de Teruel, uno de los grandes símbolos de la ciudad: ¿por qué se construyó?
Viajamos a la ciudad aragonesa de Teruel para conocer la historia y todos los detalles que esconde su Escalinata.

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Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Teruel, donde nos topamos con una gran cantidad de construcciones y monumentos que no dejan indiferente a nadie. Un claro ejemplo es la Escalinata de Teruel. También conocida como Escalinata de la Estación, se trata de una obra del ingeniero José Torán de la Rad y se erigió entre 1920 y 1921 con la intención de salvar el desnivel que existía entre la llamada Estación del Ferrocarril Central de Aragón y el casco antiguo de la ciudad aragonesa.
Escalinata de Teruel, a través de su historia
Es importante tener en cuenta que, el propósito inicial del arquitecto, era que esta Escalinata tuviese un doble objetivo. Es decir, por una parte comunicar la Estación del Ferrocarril con el Paseo del Óvalo (antes conocido como Paseo de la Infanta Isabel) y otra embellecer la entrada de la ciudad desde la estación. Esto supuso un hito no solamente en mejora de las infraestructuras, sino también en el perfeccionamiento estético, puesto que se inspiró en elementos de la arquitectura mudéjar, el gótico y el modernismo.
No podemos dejar de mencionar que el abogado y político Carlos Castel y González de Amezúa influyó de forma decisiva en la construcción de la Escalinata de Teruel, puesto que tiró de su influencia política para buscar financiación. Es más, también intervino en las obras tanto del Viaducto de Fernando Hué como en la ‘Traída de las Aguas’ a Teruel. Según puede leerse en un plafón, estas obras duraron aproximadamente quince meses.
Escalinata de Teruel, a través de sus características
Es un hecho que el arquitecto José Torán de la Rad logró su propósito con esta construcción, que era dotar a la ciudad con un gran acceso desde la estación, pero también poner en manifiesto numerosos elementos arquitectónicos y decorativos de la tradición mudéjar local, así como del modernismo. Tanto es así que, con el paso del tiempo, se ha convertido no solamente en una obra clave del neo-mudéjar turolense, sino también uno de los monumentos más característicos de la ciudad.

Ahora bien, ¿dónde podemos encontrarla? Sencillo, entre la Estación del Ferrocarril y el Paseo del Óvalo. Gracias a su construcción, la Escalinata logra salvar un notable desnivel, de unos 26 metros aproximadamente. A nivel estructural, estamos ante tres segmentos de obra perfectamente diferenciados, aunque acoplados entre sí por dos placetas.
En su fábrica, hay que destacar diversos elementos típicos del mudéjar, como son la piedra tallada y el ladrillo de barro, pero también las diversas cerámicas coloreadas de estilo neo-mudéjar. Por si fuera poco, también existen ciertas alusiones al modernismo de la ciudad, como es el caso de los diseños de forja de las farolas que encontramos en el recorrido.
Es más que evidente que la Escalinata de Teruel supone, sin lugar a dudas, no solamente una exaltación de la ciudad, sino también de su historia. Algo que es evidente en el altorrelieve de los Amantes de Teruel que podemos encontrar en el frontispicio de la placeta principal, concretamente entre la fuente y el escudo, obra del escultor Aniceto Marinas, y en los escudos de las villas. Por lo tanto, si estás pensando en poner rumbo a esta ciudad aragonesa, no dejes pasar la oportunidad de descubrir uno de sus grandes encantos, su Escalinata.
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