España es un destino turísico excepcional, cierto es que a veces lo olvidamos porque es para nosotros tan obvio como cercano, pero basta una mirada a nuestro alrededor para descubrir como nuestro país va mucho más allá de la playa y la gastronomía, más allá incluso del folclore, las tradiciones y los museos, va directo al corazón de nuestra historia a través de sus vestigios que son las piedras que levantan grandes y sorprendentes construcciones que han permanecido en pie a lo largo y ancho de nuestros milenios de historia. Hoy nos quedamos ahí, en las piedras, y concretamente en las que levantan murallas que protegían ciudades porque, de esas, conservamos en España buenos ejemplos de entre los que hemos elegido cinco. Cinco ciudades que conservan las murallas que rodeaban su corazón siglos atrás y a las que debemos, muy probablemente, la conservación de lo que latía intramuros; Ývila, Lugo, Ciudad Rodrigo, Peñíscola y Montblanc son cinco ciudades dispares y distintas, cada una con su propia historia y su muralla, y eso es precisamente lo que las une, las cinco conservan un conjunto arquitectónico digno de una visita pausada y cultural, para conocer in situ, sobre el terreno, nuestra historia porque, al fin y al cabo, cada muralla encierra un secreto o mil, tantos como gentes se protegieron tras ellas. No os vamos a proponer una ruta para recorrerlas todas de un viaje, pero sí cada una de ellas como destinos más que apetecibles para despedir al verano e ir dando la bienvenida al otoño, porque son ciudades en las que no sólo hay mucho por ver y descubrir sino también mucho por vivir. Lugo, que enloquecerá del 4 al 12 de octubre con sus fiestas de San Froilán, Ývila siempre a los pies de su Santa Teresa, Peñíscola bellísma con su castillo a pie de playa y mar, Montblanc, un pedazo de los magníficos restos arquitectónicos que conserva Tarragona de su historia y Ciudad Rodrigo.