Los maoríes la llamaban tierra de la gran nube blanca, un rincón alejado de jaleosas urbes que rezuma vida y serenidad, un ejemplo de filosofía slow ubicado en Oceanía. Nueva Zelanda está formada por dos islas principales, la Norte y la Sur –separadas por el estrecho de Cook-, y otras muchas más pequeñas, como Isla Steward, Islas Chatham o Isla Waiheke. Su historia se remonta setecientos años atrás, cuando una importante etnia canoera polinesia desembarco en sus costas. Cazadores de ballenas, buscadores de oro, británicos expatriados y gentes de la más variada procedencia han pasado por sus tierras, conformando la rica amalgama de culturas que es hoy Nueva Zelanda. Dividiremos este viaje es dos partes acorde con la disposición del país. De este modo, primero nos adentraremos en la Isla Norte y sus efervescentes aunque serenas ciudades, para luego saltar a la Isla Sur, donde recorreremos algunos de los rincones naturales más espectaculares del planeta. ¡Arrancamos!