Para empezar ¿sabes qué son los macarons? se trata de una galleta tradicional de la gastronomía francesa y ¡sorpresa! también de la italiana, aunque su origen es francés; es un dulce popular desde el S.XVI aunque no fue hasta el S.XIX cuando comenzaron unirse de dos en dos con un relleno entre ambas partes y cuyos ingredientes básicos son la clara de huevo a punto de nieve, almendra molida y azúcar; ¿y dónde sale el color? te preguntarás: algunos pasteleros utilizan colorantes (naturales e incluso artificiales) así que un detalle que debes tener en cuenta a la hora de elegir un macaron que llevarte a la boca es que cuanto más natural sea su color, más naturales son también sus ingredientes.

Macarons | Pixabay

En París no hay pastelería que no ofrezca macarons, son también muy habituales en los cafés y teterías de la ciudad y protagonizan algunos de los postres más creativos de los restaurantes parisinos. Hace ya un tiempo te recomendamos no abandonar París sin probar los macarons de Pierre Hermé (uno de los pasteleros más famosos de Francia), Ladurée (una de las pastelerías más antiguas y famosas de París), Gerard Mulot (que conquista el buen gusto francés desde hace más de 40 años), Lenôtre (otro históricos, sus macarons conquistaban París ya en los glamourosos años 50) y Fauchon (los suyos son probablemente los macarons más chic). Hoy queremos proponerte otras cinco posibilidades para probar los macarons más ricos de París.

Macarons | Pixabay

Lo cierto es que, ante una oferta tan diversa y variada como lo es la de macarons en París, hablar de los mejores es harto complicado y puede llevarnos a error no tanto porque recomendemos un mal macaron como porque olvidemos alguno de los mejores, además, aquí no sólo juega la maestría del pastelero, también su creatividad y los gustos de cada cual por eso no te diremos que estos son los 5 mejores lugares para comer macarons pero sí que en estos cinco lugares podrás probar algunos de los mejores macarons de París.

Macarons | Pixabay

Dalloyau está en 101 rue du Faubourg St-Honoré y, si buscas un restaurante o pastelería histórico no dudes que es aquí a donde debes ir, se trata de un establecimiento cuyo origen debes buscarlo en 1682; sus más de 300 años de historia le han permitido acumular un patrimonio gastronómico de más de 10.000 recetas, entre ellas las de algunos de los macarons más ricos de París (y del mundo).

Angelina, uno de los salones de té favoritos de los parisinos desde el año 1903, cuenta con varios establecimientos en París, uno de ellos está en las famosas Galerías Lafayette.

Hugo & Víctor abrieron su pastelería parisina en 2010, lo que los convierte en una opción joven y novedosa comparada con la historia centenaria de Angelina, Delloyau o del mítico Ladurée, están en el número 40 del Boulevard Raspail.

Carette es, como Angelina, un salón de té y también pastelería, está en el número 4 de la place du Trocadéro et du 11 novembre.

El Café Puchkine es un restaurante de origen ruso (como lo lees…) está en el número 16 de la place de la Madeleine y que, además de sorprender a sus clientes con una decoración rica a rabiar, lo hace con sus macarons.