REPÚBLICA CHECA
Sedlec guarda el osario más sorprendente del mundo
¿Te imaginas una lámpara de araña hecha, en lugar de con espectaculares cristales, con huesos humanos? Está en el Osario de Sedlec.

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El Osario de Sedlec es un lugar insólito y sobrecogedor y no solo porque sea una capilla decorada con huesos sino por el modo en el que ha sido decorada… pero empecemos por el principio: se trata de una capilla católica ubicada en Sedlec, en la región de Bohemia Meridional en la República Checa, a unos 70 kilómetros de Praga; para conocer su origen hay que viajar hasta el S.XIII porque fue entonces, alrededor del año 1278, cuando un abad del monasterio de Sedlec viajó a Tierra Santa y regresó a casa llevando consigo tierra del Golgotha, el lugar en el que fue crucificado Jesús.
El abad esparció aquella tierra sagrada sobre el cementerio del monasterio provocando así que no pocas personas de toda Europa quisieras ser enterradas aquí, razón por la que el cementerio no hizo sino crecer durante los siglos siguientes (aunque cabe señalar que fueron tanto la peste negra del S.XIV como las guerras religiosas europeas las que llevaron a más católicos a sus tumbas…). Pero ¿cuándo y cómo se creó el osario?.
En el S.XV se construyó una capilla gótica dentro del cementerio y comenzaron a guardarse en su cripta los huesos exhumados aunque no sería hasta siglos después, concretamente hasta 1870, cuando se creó el osario tal y como lo conocemos hoy: Rint, un tallador de madera, fue contratado para organizar los huesos pero los convirtió en decoración artística, hizo con los huesos de entre 40 y 70 mil personas un osario en el que el contraste entre lo bello y lo tétrico es sobrecogedor. El interior de la capilla está completamente recubierto de huesos.

¿Las piezas más destacadas del Osario de Sedlec? Sin duda la lámpara de araña elaborada con un hueso del cuerpo humano de cada tipo (un ser humano hecho lámpara… o algo así); también destacan las guirnaldas y columnas de huesos, las pirámides gigantes de cráneos y fémures y el escudo de la familia Schwarzenberg, que era entonces dueña del osario y contratante de Rint.
Lo más sorprendente: este osario sigue siendo una capilla católica consagrada y en ella se celebran actos religiosos (aunque solo ocasionalmente…).
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